Chopard comienza el 2026 mirando a Oriente y lo hace desde uno de sus territorios más icónicos: la colección Ice Cube. El Año Nuevo Chino se convierte en la inspiración de una edición especial envuelta en un poderoso tono rojo, característico de esta celebración. Con estas nuevas piezas, la Maison suma a su catálogo joyas que simbolizan unión, tradición y minimalismo.
Se trata de detalles que acompañan el cuello y las manos de quienes ven más allá de su mundo propio y se animan a portar cultura sin renunciar al lujo ni a la elegancia. Este lanzamiento llega en el momento justo, a pocas semanas del inicio de un nuevo ciclo al otro lado del mundo.
Un nuevo Año Nuevo Chino, un nuevo lanzamiento de Chopard
Ice Cube es una de las colecciones más icónicas de Chopard, reconocida por renovarse constantemente y tomar inspiración de su entorno sin perder calidad ni identidad. Para 2026, la firma presenta dos joyas especiales, un colgante y una pulsera, que celebran el Año del Caballo de Fuego, séptimo animal del zodiaco chino.
Con un diseño unisex, estas piezas están pensadas tanto para regalar como para llevar, conectando con distintas generaciones a través de un lenguaje contemporáneo y limpio.
¿Qué simboliza el Año del Caballo de Fuego?
En 2026 entramos en el Año del Caballo de Fuego, una combinación que se asocia con la energía, la libertad, el dinamismo y el éxito, valores que se alinean con el espíritu de la celebración y con la propuesta estética de esta edición.
¿Cómo son las joyas de Año Nuevo Chino de Chopard?
Las piezas respetan el ADN de la colección Ice Cube y parten de la perfección del cubo como forma esencial. El diseño se construye a partir de dos hileras de cubos facetados en oro rosa ético de 18 quilates, que enmarcan un gallón central de HyCeram® rojo.
Este material innovador, desarrollado por Chopard y compuesto en un 60 % por cerámica, se alinea con el compromiso sostenible de la marca y aporta un contraste visual moderno y contundente.


Pequeñas y delicadas, pero con gran fuerza en su confección, estas joyas confirman que el lujo no se grita: se porta. Además, se convierten en el accesorio ideal para hombres que buscan destacar con discreción. El rojo intenso es, sin duda, el elemento que captura la atención desde el primer vistazo.
Un colgante y una pulsera al estilo del Año Nuevo Chino
El destello rojo está presente en ambas piezas. El colgante cuelga de una cadena delicada pero protagonista; su fabricación le permite moverse libremente, atrapando la luz y proyectándola desde distintos ángulos.
La pulsera, montada sobre un cordón rojo sencillo y resistente, refleja el enfoque de Chopard en el realismo más que en códigos de elegancia excesiva. Combina comodidad y estilo para convertirse en una joya pensada para el uso diario.
El rojo del Año Nuevo Chino en Ice Cube
El rojo intenso que define estas joyas nace de las tradiciones chinas: un tono que funciona como amuleto de suerte y símbolo de prosperidad. El HyCeram®, una cerámica de alta tecnología aplicada con procesos propios de la alta joyería, es altamente resistente a golpes y refuerza la idea de que la calidad sigue siendo un pilar fundamental para Chopard.
Así, la Maison se suma a la celebración del Año Nuevo Chino desde su propia trinchera, utilizando Ice Cube como medio de comunicación entre ideas, culturas y países. Una propuesta de joyería contemporánea que aprovecha el rojo para capturar el fuego, la energía y la elegancia de esta festividad milenaria.
