Reykon: el regreso de El Líder y su nueva forma de habitar la música

Después de una pausa marcada por la introspección y la distancia del ruido, Reykon vuelve con nueva música, otra mirada sobre el éxito y una conexión más honesta con su esencia.

Reykon en Esquire Colombia honrar su pasado y lo reinterpreta desde su propia historia.

Amamos los comebacks, especialmente el de las leyendas. 2026 es el año de reinventarse, reconectarse y atreverse. Y qué mejor que Reykon, el líder, para recordarnos cómo vibrábamos con los himnos de los 2000 y cómo esa misma energía hoy se transforma en una nueva versión de nosotros.

En exclusiva con Esquire Colombia, nos sentamos con quien inició el movimiento del reguetón en Colombia y sentó las bases de lo que es hoy. Antes de que todos quisieran ser latinos, hubo una ola de artistas (entre ellos Andrés Felipe Robledo Londoño) que, con una seguridad inquebrantable, vio potencial donde nadie apostaba y se atrevió a abrir camino.

Reykon no solo impulsó el reguetón en Colombia: lo puso en el mapa. Y hoy, después de una pausa importante, está listo para retomar el lugar que siempre fue suyo.

Reykon para Esquire Colombia

Reykon, el regreso de El Líder a las playlist y las tarimas

¿Qué pasaría si nos subiéramos a una máquina del tiempo y despertáramos en 2009? El panorama musical es radicalmente distinto al que conocemos. Es una época en la que el reguetón suena fuerte en Puerto Rico, pero todavía no retumba en Colombia. No teníamos a los exponentes globales de hoy, pero sí a quienes empezaban a abrir el camino. Y en la base de ese movimiento, en tierra colombiana, estaba Reykon.

Hoy, Andrés no solo está listo: está seguro. Es momento de regresar a los reflectores y tomar el lugar que siempre ha sido suyo, pero no desde el ego, sino desde la humildad. Nos tiene preparado un nuevo proyecto musical para reconectar con su esencia y con el público que ha seguido su camino. Un comeback que deja claro que “El Líder” está de vuelta. Que no se te olvide.

Cuando se habla de los inicios del reguetón en Medellín, apareces como pionero. En ese momento, ¿eras consciente de su magnitud o lo vivías como una búsqueda personal?

—Uy, esto es tan abierto porque yo sí pensaba que esto iba a ser así de grande. Incluso a uno lo tildaban mucho; cuando empezamos con el reguetón en Medellín, nos tildaban de loquitos, como: “Este man tan gracioso lo que está haciendo”.

Como que eso es de los boricuas, de los panameños, y Medellín no tiene nada que ver con eso. Pero yo me veía… me ponía mis gorras planas, mis gafitas y me compraba unas cadenas que me dejaban el cuello hasta verde porque no tenía dinero para comprar unas cadenas buenas.

Pero siempre tuve esa película en mi cabeza de que eso sí iba a suceder. O sea, decirte en estos momentos que solamente era por algo personal y me quería demostrar a mí mismo o a mi ego, no, no. Yo sentía que podía hacer algo tan gigante como lo que está sucediendo hoy.

Viendo cómo ha evolucionado el género, ¿qué crees que se ha ganado y qué se ha perdido con esta nueva ola?

Ganado, yo creo que muchísimo. Mira la cantidad de gente que hoy está haciendo esta música. Tenemos una diversidad para escuchar: tienes el palabreo que es bien grosero, que si a ti te gusta, pues tú lo consumes; están las letras bonitas, los ritmos bailables, están otros que son diferentes. Lo que se ganó fue que se amplió demasiado.

Cuando una persona iba a salir a cantar, en nuestra época, era fácil que alguien te chiflara o te silbara; ahora, al menos, si alguien se sube, tú lo escuchas y dices: “No, no lo sabes, de pronto, mañana puede ser la próxima Karol G. Yo no me voy a poner a silbar”. Entonces hoy se ganó un respeto por la música urbana.

¿Qué se ha perdido…? Yo creería que el reguetón que pegaba en el pecho en la discoteca se ha perdido un poquito. Pero es porque la música evoluciona todos los días. Como siempre lo he dicho: “A mí no me pidas que haga la música que hacía en 2010 o 2015. Ve y escucha la que ya hice. Vamos en constante evolución”. Entonces creo que de pronto el bailoteito se perdió un poquito.

Reykon para Esquire Colombia
Look: Chamarra, Báez.

En algún momento hiciste una pausa en tu carrera. Más allá de lo personal, ¿qué te llevó a silenciar a Reykon y escuchar más a Andrés?

El ego; esta carrera nos pone a jugar un papel con el que debemos tener mucho cuidado. Es un hilo muy delgado… Yo me escuché a mí mismo, escuché mi cuerpo. Tengo una hija y quería pasar mucho tiempo con ella… Como siempre digo: “uno no termina de estar con sus hijos, uno quiere estar siempre con ellos”.

Pero hay unas etapas muy importantes en la vida de un niño. Yo no quería ser ese padre ausente porque me mantenía de gira ni tampoco en que tiene que estar viajando constantemente solo porque me gusta viajar con ella también, pero ella no estaba en esa etapa. Entonces yo creo que los motivos son esos.

Yo la verdad me escuché a mí […]. En medio de todo ese silencio escuché esa misma voz que me decía: “Listo, hágale pues. Es hora de volver, de volver con todo, de salir a romper, de salir a demostrar lo que tenemos, lo que Dios nos ha dado”. Eso me ayudó muchísimo: a alejarme un poco y volver hoy con las ganas con las que vuelvo.

En ese proceso de silencio del que hablas, ¿descubriste algo sobre tu masculinidad que antes no habías cuestionado?

—Lo que digo acerca de conocerse a uno mismo es aprender hasta dónde uno debe dejar que el ego le hable. Muchas veces tenemos pensamientos que en realidad no son positivos […]. Me llevó a pensarme de manera muy humana, a verme vulnerable.

Antes sentía que no podía ser vulnerable, jamás; ahora siento que es normal. Es normal llorar, hablar, estar triste; así como es normal reírte. Yo no lo veía; de pronto, me encontré con ese ser interior que me decía que desahogue, que uno no se puede quedar con todo eso. Eso fue muy bonito.

Con este regreso y No se te olvidó, ¿sientes que el mensaje es para el público o también funciona como un recordatorio para ti mismo?

—Esto salió porque cuando yo escuchaba la frase “Reykon ‘el líder’, que no se te olvide”, parecía como que a él se le olvidó… porque me alejé, la gente decía: “Pero al que se le olvidó fue a él”. Y yo ahí mismo dije: “No, no, vamos a ir con toda”. Me lo voy a recordar a mí mismo, se lo voy a recordar a la gente, les voy a traer cosas nuevas.

Después de la pandemia, todo lo del pasado nos trae un recuerdo nostálgico lindo. Y yo dije: «Yo no voy a dejar esto jamás, yo quiero más de esto». Entonces tener esas dos etapas, pre y pospandemia, da una ventaja muy bonita.

Reykon para Esquire Colombia
Look: Tank Top, Paulo Succar, Chamarra, All Saints.

Reinterpretas un clásico de Joe Arroyo. ¿Qué significa para ti revisitar ese legado y tender un puente con tu sonido?

—Siento que es muy bonito reconectar. Va a haber personas que de pronto digan: “No, deja esa canción así como es”. Pero la gente la recibió muy bonito. Incluso la propia familia de Joe me escribía diciendo: “Uy, eso está muy bacano”.

Siento que para las nuevas generaciones es muy bonito que sepan de dónde venimos nosotros, que sepan qué se escuchaba, qué escuchaban nuestros papás. Y me parece muy bonito que la gente esté yendo a escuchar la de Joe […]. Nuestra canción hizo que mucha gente nueva fuera a escuchar algo que no había escuchado.

Hoy la industria es distinta, donde el éxito muchas veces se mide en números. ¿Cómo navegas esa realidad sin perder tu instinto artístico?

Sin traicionarme, me tiene que gustar a mí […]. No voy a hacer algo por conseguir números, que es algo en lo que a veces fallamos: pretender hacer cosas que no somos, personajes que no somos o música que no somos por encajar.

Hoy son los números, pero toda la vida ha sido lo mismo: tratar de encajar está mal. Eso me lo enseñaron mis papás […] Es como cuando tú estás en un lugar y si tú no bebes alcohol, no encajas, y entonces por encajar lo consumes. No, si a ti no te gusta, ten personalidad, ten carácter, y di que no.

En este momento quiero hacer lo que yo amo, que cada melodía verdaderamente me encante. Si voy a lanzar una canción no voy a estar pensando: “¿Será que esto sí se pega en tal plataforma?” […]. Al amar lo que yo hago, si me gusta, quiero soltar cosas que verdaderamente le agraden a Reykon.

Durante años te hemos conocido como “El líder”. En esta nueva etapa, ¿de qué o de quién aspiras ser líder en esta nueva etapa?

De esa gente que piensa que ya se acabaron los sueños. Es lo que yo les quiero demostrar: que se puede hacer una, y se puede hacer otra, y se puede hacer otra. Que lo intentes hasta que lo logres. [Quiero] Ser esa persona que motiva a la resiliencia.

Soy un testimonio bonito, porque vengo de muy abajo, de la pobreza. No soy esa persona que desde la comodidad de haberlo tenido todo te da un consejo como: “dale, que sí se puede”, sabiendo que tuve todo en la vida. Para esa gente es más fácil. Yo se lo digo de verdad, desde el barrio: “sí se puede sin dinero”. Eso quiero ser yo. 

Yo soy líder de nada, el líder para mí es Dios, tengo eso claro. Pero en lo que yo pueda darle una ayuda a la sociedad y mostrar que sí se puede por un buen camino, lo voy a mostrar.

Reykon para Esquire Colombia
Look: Chamarra, Báez, Zapatos, Dolce&Gabbana.

¿Cómo te gustaría que la historia del reguetón recordara a Reykon?

Como un caballero, como alguien que, cuando estuvo, hizo las cosas correctamente. Siento que cuando de una persona se habla bien en su ausencia es porque actuó de la manera correcta. Quiero construir una historia donde la gente me recuerde así, que digan: “fue el que hizo esto, qué bacano que grabó con Willie Colón, que fue el primero que grabó con Daddy Yankee, que abrió puertas para nosotros”. 

Que nos recuerden con cosas bonitas y que, aparte de eso, digan que era una buena persona, porque de nada vale tener muchos éxitos sobre una repisa si lo que eres como persona dice tan poco de ti. No todo el mundo te va a recordar bien, eso lo tengo claro. No le vamos a caer bien a todos, pero al menos que la gente que estrechó tu mano y que compartió contigo de verdad pueda dar un buen testimonio de ti.

¿Qué te gustaría dejar marcado dentro del género urbano?

—Ya lo hice en el pasado. Ahora simplemente quiero que la gente reúna esa nostalgia de mi música anterior con lo nuevo que estoy trayendo, que creo que les va a gustar bastante. Tu puesto no lo va a ocupar nadie. Puede haber mucha gente parecida, pero tu lugar es tuyo, tu personalidad es tuya y tu música es tuya. 

Quiero mostrarles al Reykon que se fue por motivos personales, pero que aquí está de vuelta. Que disfruten mi música y también [quiero] animar a los pelados, a las nuevas generaciones, a que se atrevan. No necesariamente a cantar, sino a hacer lo que les guste en el campo en el que se muevan, pero hacerlo de la mejor manera.

Reykon para Esquire Colombia
Look: Chamarra, All Saints, Pantalones, Paulo Succar.

Créditos:

Director Editorial: @gerardangulo
Fotografía: @jose.henar
Realización: @vanecl.__
Grooming: @jessicadiazmakeup
Asistentes de moda:@ser.mua
Producción: @_yulietd
Locación: @_mustudio_
Entrevista: @bianca_cosulich