El estreno de Backrooms por parte de A24 ha despertado gran curiosidad entre los fanáticos del terror. La película, dirigida por Kane Parsons, se basa en un fenómeno nacido en internet que transformó una simple fotografía en una de las creepypastas más famosas de los últimos años. Con un estilo psicológico y atmosférico, la cinta explora el miedo existencial que provocan los llamados espacios liminales, lugares diseñados para humanos pero que, al estar vacíos, transmiten una sensación inquietante y perturbadora.
Backrooms se ha convertido en un éxito inesperado, recaudando más de 81 millones de dólares en su primer fin de semana. Con un elenco encabezado por Renate Reinsve, Chiwetel Ejiofor, Lukita Maxwell y Finn Bennett, la cinta apuesta por un terror más sugerido que explícito. No hay monstruos evidentes ni sustos convencionales, sino un ambiente opresivo que deja al espectador con la sensación de estar atrapado en un espacio infinito y desolado.
¿La película Backrooms está basada en una historia real?
La respuesta es sencilla: no existe una historia real detrás de los Backrooms. El concepto nació en internet como una creepypasta, sin registros físicos ni desapariciones documentadas. Lo que sí es real es la sensación de miedo que generan los espacios liminales: pasillos vacíos, oficinas desiertas o habitaciones iluminadas por fluorescentes que parecen familiares, pero resultan extrañamente perturbadoras. Esa mezcla de familiaridad y extrañeza es lo que convirtió a los Backrooms en un mito digital tan poderoso.

¿Qué es un Backroom?
Los Backrooms son descritos como un espacio infinito de habitaciones amarillas, alfombradas y mal iluminadas, donde el tiempo parece detenido. Se trata de un horror liminal, un tipo de terror que no depende de criaturas visibles, sino de la incomodidad psicológica que provoca un entorno vacío y repetitivo. La idea conecta con experiencias comunes: oficinas solitarias, pasillos interminables o edificios diseñados para estar llenos, pero que vacíos se sienten inquietantes. Este concepto se ha convertido en un símbolo del miedo existencial moderno.
La historia detrás de los Backrooms: el mito digital
El fenómeno comenzó en abril de 2018, cuando apareció en 4chan una fotografía de una oficina vacía con paredes amarillas y alfombra húmeda. Un año después, en mayo de 2019, otro usuario añadió un texto que se convirtió en la base del mito: “Si no tienes cuidado y te sales de la realidad en el área equivocada, terminarás en los Backrooms…”. A partir de ahí, la comunidad expandió el concepto, creando niveles, entidades y reglas de supervivencia que convirtieron a los Backrooms en un folclore digital compartido.
Aunque la primera imagen fue tomada en una tienda real en Wisconsin, su publicación en 4chan fue el detonante de la mitología. Durante meses, la foto circuló sin contexto, generando debates sobre su naturaleza. La ausencia de explicación fue lo que la hizo tan inquietante. Posteriormente, usuarios comenzaron a añadir relatos, mapas y descripciones de niveles, transformando un simple espacio vacío en un universo narrativo. Este origen comunitario explica por qué los Backrooms se sienten tan auténticos: no nacieron de un autor único, sino de la imaginación colectiva.
¿Quién creó los Backrooms?
A diferencia de otros mitos digitales, los Backrooms no tienen un creador oficial. El concepto surgió de manera anónima en foros y fue expandido por miles de usuarios. Sin embargo, el salto definitivo ocurrió en 2022, cuando el joven youtuber Kane Parsons (Kane Pixels) lanzó un cortometraje titulado The Backrooms. Con apenas 16 años, Parsons logró capturar la atmósfera inquietante del mito y viralizó el concepto en YouTube, lo que llamó la atención de A24 y lo llevó a dirigir la película oficial.
Los Backrooms se expandieron rápidamente en wikis, videos y foros, donde los usuarios añadieron nuevos niveles y criaturas. El fenómeno se convirtió en un ejemplo de cómo la cultura digital puede crear mitologías colectivas. Incluso medios especializados y podcasts como Twisted Tales analizaron el impacto del “horror liminal” en la cultura online. Hoy, los Backrooms son considerados uno de los mitos más influyentes de la era digital, comparable a fenómenos como Slender Man.

El atractivo del terror liminal en la actualidad
El éxito de Backrooms demuestra que el público busca nuevas formas de terror. A diferencia de los clásicos sustos con monstruos o sangre, el horror liminal se basa en la incomodidad psicológica y en la sensación de estar atrapado en un espacio que parece real, pero no lo es. Este estilo conecta especialmente con las generaciones jóvenes, acostumbradas a consumir contenido viral y a explorar mitos digitales.
¿Qué es 4chan?
4chan es un foro en línea creado en 2003 por Christopher Poole, conocido como “moot”. Se caracteriza por permitir publicaciones anónimas y por organizarse en tableros temáticos, desde anime y videojuegos hasta política y cultura. Su anonimato absoluto lo convirtió en un espacio donde surgieron memes, movimientos digitales y fenómenos virales, pero también en un lugar polémico por la difusión de contenidos extremos.
En el caso de los Backrooms, fue precisamente en el tablero paranormal de 4chan donde apareció la primera imagen en 2018: una habitación amarilla vacía que generó una sensación inquietante.
Backrooms no está basada en hechos reales, pero su origen en internet y su estética inquietante han convertido al mito en un fenómeno cultural. La película de A24, dirigida por Kane Parsons, lleva este concepto a la gran pantalla, demostrando cómo una simple imagen compartida en un foro puede transformarse en una de las historias de terror más influyentes de la era digital.
