Antes de Brand New Day: por qué Spider-Man 2 sigue siendo la película que ninguna versión ha podido superar

El mejor villano, el mejor arco emocional y una secuencia del tren que todavía nadie ha superado. Spider-Man 2 sigue siendo la cima del personaje.

Antes de que Brand New Day reescriba la historia, vale la pena recordar que Spider-Man 2 lleva 22 años siendo difícil de superar - @spidermanmovie

Spider-Man: Brand New Day llega el 31 de julio y con ella vienen las comparaciones inevitables. ¿Puede Tom Holland hacer una película que se sienta definitiva? ¿Puede igualar o superar lo que ya existe? Para responder eso, primero hay que ponerse de acuerdo en qué es lo mejor que se ha hecho con el personaje hasta ahora. Y aunque la discusión puede ser larga y apasionada, hay una respuesta que, personalmente, se volvió difícil de rebatir. La mejor película es Spider-Man 2, la de 2004, Tobey Maguire y el Doctor Octopus, la que muchos de nosotros vimos de niños y que resulta que envejece mejor que casi todo lo que vino después.

Por qué la saga de Tobey Maguire es la mejor en general

Antes de entrar en la película específica, vale la pena defender la saga entera. La trilogía de Sam Raimi tiene algo que las versiones posteriores nunca terminaron de replicar. Tiene un cierre parcial, un arco completo. Peter Parker en la primera película es un chico asustado que descubre que puede, y en la tercera es un adulto que aprende que el poder sin humildad destruye todo lo que amas. Eso, incluyendo Spider-Man 3 que tiene sus problemas, pero funciona como cierre, es una trilogía como se hacían antes. Con principio, desarrollo y un final real.

Andrew Garfield no terminó su historia. Tom Holland lleva tres películas en el MCU y todavía se siente como si estuviera en el segundo acto. Tobey Maguire es el único Spider-Man que realmente pudo despedirse. Eso importa más de lo que parece.

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Antes de que Tobey Maguire se pusiera el traje en 2002, Spider-Man no era el ícono cinematográfico que es hoy – Sony

La mejor película de Spider-Man: Spider-Man 2

Cuando Sam Raimi terminó de filmar la primera película, ya tenía el contrato firmado para la segunda. Y lo que entregó en 2004 es lo que pasa cuando un director que conoce al personaje de toda la vida tiene más presupuesto, más confianza y un villano perfecto.

El Doctor Octopus, interpretado por Alfred Molina, es el mejor villano de todas las películas de Spider-Man, y probablemente uno de los mejores villanos de superhéroes que existen en el cine. No porque sea el más poderoso ni el más aterrador, sino porque tiene un arco que nos conmueve, pasa de ser un centífico brillante, figura casi paternal para Peter, víctima de su propio experimento, villano convencido de que tiene razón, y al final, en el momento decisivo, el hombre que fue antes de que todo saliera mal. Ese arco de héroe a villano y de vuelta a la redención, sin que ninguna parte se sienta apresurada. Molina lo hace todo con una naturalidad que algunos actores no logran en personajes que hablan todo el tiempo; él lo hace con cuatro brazos mecánicos dándole órdenes.

Pero la película no vive solo del villano. También esta Peter Parker perdiendo su identidad. Hay un punto en Spider-Man 2 donde Peter decide que ya no puede ser Spider-Man, que el costo personal es demasiado alto, y el traje termina en un basurero. Esa decisión, y las consecuencias que tiene, es el corazón emocional de la película, y Raimi lo retrata con una honestidad que la mayoría del cine de superhéroes evita. La secuencia del tren elevado, donde Spider-Man frena el vagón con su propio cuerpo y los pasajeros lo cargan inconsciente como si fuera un mesías cansado, es uno de los mejores momentos de todo el género. No por los efectos, sino por lo que dice sobre por qué alguien elegiría ser héroe cuando nadie se lo pide.

Ver a Alfred Molina aparecer de nuevo en No Way Home con el mismo personaje, pero en una situación completamente diferente, fue uno de los momentos de nostalgia más efectivos que se han hecho en el cine de superhéroes. Funcionó porque la gente que creció con Spider-Man 2 ya tenía un vínculo emocional real con ese villano.

La primera película fue buena, la segunda perfeccionó la fórmula, y esa diferencia entre las dos es exactamente lo que hace a Spider-Man 2 la ganadora.

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El Doctor Octopus, interpretado por Alfred Molina, es el mejor villano de todas las películas de Spider-Man – Sony

El Spider-Man que puso de moda al personaje

Hay algo que es fácil olvidar desde la perspectiva de 2026. Antes de que Tobey Maguire se pusiera el traje en 2002, Spider-Man no era el ícono cinematográfico que es hoy. X-Men había funcionado años antes, pero nadie había apostado todavía por un superhéroe de ese tipo con este nivel de producción y exposición global. La trilogía de Raimi fue la que demostró que las películas de superhéroes podían tener alma y no solo efectos especiales. Sin ese precedente, probablemente no habría MCU ni Tom Holland interpretando al personaje. Todo viene de ahí.

Mención honorífica: Spider-Man Into the Spider-Verse

Si hay una película que genuinamente compite con Spider-Man 2 , seria Into the Spider-Verse. No porque sea mejor, sino porque es completamente diferente y aun así logra algo igual de importante, redefinir lo que puede ser una película de Spider-Man. La animación es una obra de arte por sí sola, con un estilo visual que mezcla cómic, graffiti y animación experimental de una forma que nadie había intentado antes y que todavía no ha sido replicada del todo. Miles Morales funciona como personaje porque la película entiende algo que muchas versiones del personaje olvidan. Spider-Man no es un traje, es una idea. Cualquiera puede ponérselo. Cualquiera puede ser el héroe de su propia vida.

Antes de que Brand New Day intente escribir el próximo capítulo, vale la pena recordar dónde está el listón. Spider-Man 2 tiene 22 años, y cada vez que alguien debate cuál es la mejor película de superhéroes del siglo, aparece en la conversación.

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