Wilson Ibáñez llevaba años trabajando en el sector corporativo cuando una conversación con su padre terminó llevándolo a pensar en su siguiente paso profesional ¿iba a ser empleado toda la vida? ‘Me hizo una pregunta que me rompió la cabeza’, recuerda. ‘Siento que desde que inicié mi vida nunca me proyecté en ser empleado toda la vida’.
Ibáñez es profesional en Finanzas y Relaciones Internacionales de la Universidad Externado de Colombia, tiene un Máster en Finanzas Corporativas por la Cámara de Comercio e Industria de Burdeos, Francia, y suma más de 18 años de experiencia en finanzas y estrategia corporativa. Ese recorrido terminó llevándolo a crear Grupo Arquib, compañía que hoy dirige como CEO.
Desde el Autódromo de Tocancipá, Wilson habló con Esquire Colombia sobre lo que ha aprendido alrededor de las inversiones y compartió un par de enseñanzas que ha aprendido a lo largo de su carrera.
¿Qué saber antes de invertir por primera vez?
‘Lo primero es que uno para invertir debe saber en qué está invirtiendo’. Para Wilson, ese conocimiento tiene que llegar antes de tomar cualquier decisión con el dinero, especialmente cuando se trata de un producto que la persona conoce poco. El lenguaje financiero puede convertirse en una barrera y, según explica, muchas personas sienten miedo de preguntar cuando no entienden algo.
Después viene la investigación, hay que conocer el sector en el que se mueve el producto y revisar los problemas que ha tenido anteriormente. También es necesario saber quién recibirá el dinero: ‘Si la empresa o el banco que me lo está ofreciendo es un banco con respaldo, si la empresa es una empresa que tiene experiencia haciéndolo, que me da ciertas garantías’.

¿La edad cambia la manera de invertir?
Para Wilson, el riesgo cambia según el momento de vida de cada persona. Alguien joven puede tener mayor espacio para asumir una pérdida si todavía no tiene grandes responsabilidades económicas, ‘Cuando uno es joven […] uno puede ser más agresivo en ese momento para conocer más productos, para conocer más servicios y arriesgar un poquito más de dinero’, explica.
La situación cambia cuando hay hijos o una familia que depende de ese dinero, en ese punto, Wilson plantea una pregunta concreta: ‘¿Hasta dónde estoy dispuesto a perder?’. La respuesta debería marcar cuánto capital puede entrar en una inversión sin afectar la vida de quien la hace.
Con el paso del tiempo, esa disposición puede bajar y llevar a decisiones más conservadoras. Wilson aclara que esto tampoco significa dejar de invertir, el cambio está en saber cuánto dinero puede exponerse sin comprometer las necesidades que ya existen.
¿Cuánto tarda una inversión en generar ganancias?
No hay un tiempo igual para todas, el plazo depende del producto y que algunos pueden empezar a generar un retorno en 30, 60 o 90 días. Como ejemplo están los CDT, que trabajan con periodos cortos. El plazo es apenas una parte de la decisión, también hay que mirar qué rentabilidad tendrá ese dinero y el riesgo que se acepta para conseguirla.
En otros casos, el tiempo puede llegar a varios años, ‘Hay productos que son de largo plazo donde pierdes un poco el control de ese recurso, pero en tres, cinco años vas a tener un diferencial importante en términos de rentabilidad’. Esto nos obliga a pensar en el uso que tendrá ese dinero, si una persona sabe que necesitará el capital pronto, dejarlo comprometido durante años puede alejarse de lo que busca. Si puede esperar, tendrá acceso a productos con otros plazos.

¿Se puede invertir en la carrera de un piloto?
Existen modelos en los que inversionistas ponen dinero en el desarrollo de deportistas, incluidos los pilotos. En este caso, el capital sirve para financiar el proceso necesario para crecer dentro de las categorías, ‘Le vas a tener que invertir para que el piloto llegue hasta allá’, explica después de mencionar un camino que puede pasar por Fórmula 4, Fórmula 3 y Fórmula 2 antes de pensar en Fórmula 1.
Quien pone el dinero espera que la carrera del piloto crezca y genere ingresos más adelante para después recibir una gran ganancia ‘La idea es que tú esperas que el retorno, cuando ese piloto gane, lo contrate una escudería grande […] que lo que tú metiste haya sido menor que lo que al final te está devolviendo ese piloto’.
Este modelo ya tiene ejemplos fuera del automovilismo. Wilson habla de fondos de inversión que respaldan talentos deportivos y consiguen inversionistas dispuestos a financiar su crecimiento. El objetivo está en acompañar al deportista hasta que pueda empezar a generar ingresos con su carrera.
¿Qué papel tienen las empresas dentro del automovilismo?
El piloto es una parte del negocio, las empresas entran desde el patrocinio, donde el dinero también está relacionado con la exposición que puede conseguir una marca durante las competencias.
Wilson explica que algunas compañías respaldan a pilotos a través de clubes deportivos constituidos como entidades sin ánimo de lucro. En esos casos, señala que pueden existir certificados tributarios asociados a las donaciones y menciona una exoneración del 25% en impuestos para la empresa bajo esas condiciones.
A esto se suma la presencia comercial, una marca vinculada con un piloto o un equipo puede tener visibilidad durante los eventos en los que participa. Wilson también lleva la conversación al automovilismo colombiano y recuerda cómo era el ambiente empresarial alrededor del Autódromo de Tocancipá años atrás: ‘Si tú miras archivos del 97, este autódromo era lleno de marcas grandes, de empresas grandes y eso se perdió’.

¿Cómo invertir en Arquib?
Grupo Arquib tiene distintas líneas de negocio y los productos de inversión se manejan a través de Fibix, que Wilson define como un ecosistema de soluciones financieras y consultoría dirigido a personas naturales y jurídicas. También menciona el fondo de capital privado Aurora, vigilado, según explica, a través de su sociedad administradora por la Superintendencia Financiera.
Cuando alguien se acerca buscando invertir, el proceso comienza por conocer qué necesita. ‘Ellos les van a escuchar qué buscan, su expectativa para que los podamos guiar en el producto que realmente necesitan’ Arquib tiene un servicio personalizado porque el punto de partida cambia según cada cliente: ‘Acá queremos entender cuáles son tus necesidades, no necesariamente las de 100 personas, particularmente qué estás buscando’.
Pueden contactarlos a través de Instagram o su página web.
