En el recién renovado The Palace Hotel, dentro del calendario oficial de la Mercedes-Benz Fashion Week, Palomo presentó su colección Primavera/Verano 2026. Eighteen marca una mudanza simbólica: el traslado de su taller a Madrid y el inicio de una nueva etapa de madurez y expansión.
El 17 de septiembre de 2025, Madrid fue testigo de un regreso cargado de simbolismo. La firma española volvió de manera excepcional a la capital (tras varias temporadas mostrando sus propuestas en Nueva York) para revelar Eighteen, su colección Primavera/Verano 2026. El escenario elegido fue el histórico The Palace Hotel, recién renovado, que se convirtió en un marco íntimo y solemne para un desfile que sintetizó lo que significa crecer, emanciparse y asumir nuevos caminos.
El título de la colección encierra un doble sentido: dieciocho es tanto la edad de la mayoría de edad, el umbral hacia la madurez, como el número de colecciones que la marca ha presentado hasta hoy. Es, por lo tanto, una cifra bisagra: un punto de quiebre en la historia de la casa y en la vida de su creador. La propuesta traduce ese tránsito en un lenguaje emocional: un universo que mantiene la apariencia de la juventud, pero que revela, en lo profundo, un espíritu más libre, inquieto y sensual.
La propuesta de “Eighteen” se construye sobre un lenguaje de contrastes que pone en diálogo la solidez de las estructuras con la delicadeza de los tejidos. Fue una colección amplia y coherente, donde convivieron siluetas con hombreras pronunciadas, cinturas marcadas y juegos de cortes que alternaban bloques de color y estampados. La presencia de vestidos en tafetán y de piezas en cuero, nylon o encajes reveló la destreza de la casa para desplazarse con naturalidad entre lo rígido y lo etéreo. Esa facilidad para trabajar materiales tan distintos demuestra no solo la técnica, sino también la claridad de una visión estética que entiende la moda como un terreno en el que la disciplina y la emoción se encuentran.
La inspiración estética de esta colección mira hacia el cine de Sofía Coppola, desde The Virgin Suicides hasta Marie Antoinette. Allí donde conviven la inocencia encapsulada, la nostalgia y una rebeldía latente, Palomo construye un universo visual de tonos pasteles rosas empolvados, verdes agua, azules claros, atmósferas suaves y tejidos que evocan la intimidad de la vida doméstica.
Más allá de la estética, el desfile marcó un cambio estratégico: la mudanza del taller desde su pueblo natal a Madrid. Esta decisión es leída como un gesto de independencia, un desprendimiento de la protección familiar para adentrarse en una etapa de madurez creativa y empresarial. Como explicó su director creativo: “Tiene mucho que ver con dejar el lugar donde siempre hemos estado, dejar el taller, dejar la casa. Empezar a distanciarte de ese núcleo familiar al que has estado atado toda tu vida. Lo vemos reflejado en los personajes de la colección, pero también habla de nosotros, del equipo Palomo”.
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La colaboración con Swarovski tuvo un papel destacado: delicados diseños florales adornados con cristales en verde, azul y rosa aportaron un destello de sofisticación, confirmando una relación creativa que se fortalece temporada tras temporada. Junto a ellos, los sombreros desarrollados por Vivas Carrión (artesanos de referencia en el mundo del accesorio) aportaron un aire teatral y sofisticado, recordando que la moda es también un espacio para la puesta en escena. El calzado corrió a cargo de Charles & Keith y PEDRO, consolidando la red de alianzas que da forma a cada propuesta.
La casa ha construido un universo que equilibra la tradición artesanal española con una visión ambiciosa, reconocida por vestir a íconos como Harry Styles, Beyoncé o Rosalía. Hoy, con la expansión hacia el womenswear, la llegada de Rosella López como CEO y la instalación de su taller en Madrid, la firma no solo escribe un nuevo capítulo en su historia, también redefine el lugar de España dentro del mapa global de la moda. Eighteen es el comienzo de una etapa distinta: más madura, más libre, y con la misma pasión que ha convertido a Palomo en una de las voces más singulares del diseño contemporáneo.
Felicidades a Palomo por una colección que confirma su visión: poderosa, versátil y con la audacia que redefine lo clásico.
