El tablero electoral se mueve: Cepeda, Fajardo y De La Espriella marcan el ritmo según la encuesta de Cifras & Conceptos 2025

InfoBae

La firma Cifras & Conceptos reveló su más reciente encuesta de intención de voto para las presidenciales de 2026. En ella, Iván Cepeda, Sergio Fajardo y De La Espriella se perfilan como los nombres más fuertes dentro de los bloques de izquierda y centro, mientras el país mantiene un alto nivel de indecisión que podría redefinir el tablero político.

La carrera presidencial de 2026 ya tiene sus primeras cifras oficiales. El estudio publicado el 4 de noviembre de 2025 por Cifras & Conceptos muestra que el panorama electoral colombiano entra en una etapa de competencia real entre tres corrientes: izquierda, centro y derecha. Ninguna domina, ninguna desaparece. Y, sobre todo, ninguna tiene asegurado el voto mayoritario.

El sondeo, realizado en 54 municipios del país entre el 27 de octubre y el 4 de noviembre, consultó a 3.361 personasmediante entrevistas presenciales y telefónicas. Los resultados revelan una fotografía política sin ganador definido, pero con tres figuras que marcan el ritmo en sus respectivos bloques: Iván CepedaSergio Fajardo y Abelardo De La Espriella.

Según los datos, Cepeda  con un 24 %Fajardo encabeza otro 24 %, y De La Espriella alcanza un 11 % en el bloque, consolidándose como una de las sorpresas del año político. Aunque las cifras parecen parejas, el mensaje de fondo es más complejo: Colombia atraviesa una fase de transición, marcada por el desencanto, la indecisión y la búsqueda de nuevos liderazgos.

 

Un país dividido en tres polos

Cifras & Conceptos dividió la medición en nueve bloques ideológicos, agrupados en tres grandes corrientes: izquierda, centro y derecha. En promedio, el 45 % de los colombianos se identifica como de centro, mientras un 30 % se ubica en la izquierda y un 25 % en la derecha.

Este reparto de afinidades demuestra que el espectro político se ha desplazado hacia posiciones más moderadas, aunque los extremos todavía conservan nichos importantes. En términos generales, la indecisión se mantiene en niveles superiores al 60 %, lo que significa que seis de cada diez votantes aún no definen su preferencia.

El estudio evidencia que el país no se mueve por bloques rígidos, sino por percepciones de confianza, gestión y credibilidad. En otras palabras, los colombianos parecen más dispuestos a votar por personas que por partidos.

Polimétrica de precandidatos de Cifras y Conceptos

Cepeda

En el bloque progresista, Iván Cepeda se consolida como la figura con mayor respaldo. Su 24 % representa una validación del discurso de derechos humanos, justicia social y cumplimiento de los acuerdos de paz, pero también lo coloca frente a un desafío: despegarse del desgaste del actual gobierno.

Cepeda combina una trayectoria sólida en el Congreso con una narrativa coherente que conecta con sectores académicos y sociales. Sin embargo, la encuesta refleja una pérdida de entusiasmo entre las clases medias, que han mostrado preocupación por la situación económica y por la gestión de políticas públicas en seguridad y empleo.

El senador, que ha construido su carrera sobre la defensa del diálogo y la reconciliación, tendrá que reformular su mensaje para atraer votantes moderados sin alejar a su base ideológica. Analistas políticos coinciden en que, aunque su posición es fuerte dentro del bloque de izquierda, el techo electoral sigue siendo limitado mientras el oficialismo mantenga niveles bajos de favorabilidad.

En términos simbólicos, Cepeda representa la continuidad institucional del progresismo, pero su reto será reivindicar el cambio sin depender del poder actual.

 

Fajardo

Por el lado del centro, Sergio Fajardo vuelve a ocupar un lugar protagónico. Con 24 % de apoyo, empata en proporción con Cepeda y ratifica que el centro político sigue siendo el espacio más amplio y volátil del electorado colombiano.

Fajardo conserva un perfil de profesor, tecnócrata y gestor público, atributos que le otorgan credibilidad en segmentos urbanos y profesionales. Su narrativa (basada en educación, transparencia y construcción colectiva) genera confianza en quienes buscan estabilidad frente a la polarización.

Sin embargo, la encuesta también subraya su principal obstáculo: la falta de estructura partidista sólida. A diferencia de otros competidores, Fajardo no cuenta con una maquinaria política permanente, lo que puede limitar su capacidad de movilización en territorios rurales y regiones alejadas de los centros urbanos.

Aun así, su reconocimiento se mantiene alto y su imagen conserva un nivel de favorabilidad que lo coloca en condiciones de negociar alianzas estratégicas. Los expertos sostienen que, en un contexto de tanta dispersión, el centro podría convertirse en el espacio decisivo si logra presentarse como una alternativa viable entre dos extremos que generan fatiga social.

 

De La Espriella

En el bloque de derecha, Abelardo De La Espriella aparece como el nuevo protagonista. El abogado, empresario y comentarista, conocido por su estilo frontal y su presencia mediática, alcanza el 11 % de intención de voto, posicionándose como la figura más visible del sector conservador en la medición de 2025.

Su ascenso refleja un fenómeno de saturación con la política tradicional. De La Espriella representa una derecha más mediática, menos partidista y más conectada con la opinión pública digital. Su discurso, centrado en el orden, la autoridad y el emprendimiento, resuena en votantes que asocian la crisis de seguridad con la falta de firmeza institucional.

Aunque sus detractores cuestionan su estilo polarizador, su nombre genera reconocimiento inmediato, lo que, según los analistas, podría traducirse en votos reales si logra estructurar un movimiento con alcance nacional.

La encuesta deja entrever que la derecha atraviesa una etapa de reconfiguración. Sin un líder tradicional que concentre la mayoría, figuras emergentes como De La Espriella comienzan a disputar la narrativa del orden, desplazando a políticos con trayectoria pero sin conexión emocional con el electorado actual.

 

El informe de Cifras & Conceptos identifica varios factores que podrían redefinir el panorama en los próximos meses:

  • La economía: la percepción sobre inflación, desempleo y poder adquisitivo sigue siendo el tema más sensible para los votantes.
  • La seguridad: el aumento de la criminalidad en zonas urbanas y rurales influye en la preferencia por discursos de autoridad.
  • La credibilidad institucional: la confianza en el Congreso, la justicia y los partidos políticos se mantiene en mínimos históricos.
  • El papel de las redes sociales: los líderes con mayor presencia digital (como De La Espriella) podrían ganar terreno frente a campañas tradicionales.

Cada uno de estos elementos puede reconfigurar el tablero político, especialmente en un contexto donde ningún bloque supera el 25 % de intención de voto.

Polimétrica de precandidatos de Cifras y Conceptos

El estudio de Cifras & Conceptos no solo ofrece porcentajes, sino una radiografía del estado emocional del país. Los resultados sugieren que la ciudadanía privilegia la estabilidad, la eficiencia y la honestidad sobre la retórica ideológica.

En ese sentido, el ascenso de figuras como De La Espriella y la permanencia de Cepeda y Fajardo confirman que Colombia vive un momento de redefinición política. No se trata de un cambio de polos, sino de una búsqueda de credibilidad.

La izquierda, tras años de protagonismo, intenta renovar su discurso sin perder su identidad. El centro, pese a sus debilidades, se mantiene como el espacio más representativo de la ciudadanía urbana. Y la derecha, aún fragmentada, comienza a diversificarse entre corrientes institucionales y expresiones más populistas o mediáticas.

çLos resultados de la encuesta de Cifras & Conceptos 2025 confirman que la política colombiana se mueve en un equilibrio inestable. Con Cepeda, Fajardo y De La Espriella al frente de sus respectivos bloques, el país se prepara para una contienda abierta, donde la indecisión será el verdadero campo de batalla.

El escenario actual no anticipa vencedores, sino tendencias. Cepeda encarna la continuidad reformista, Fajardo el pragmatismo académico y De La Espriella la narrativa del orden. Ninguno domina el tablero, pero los tres son piezas indispensables en él.

De aquí a mediados de 2026, los movimientos que logren convertir su visibilidad en estructura y su discurso en credibilidad serán los que definan la elección. El resto dependerá de la capacidad del país para confiar de nuevo en su clase política.

Colombia, una vez más, entra en un ciclo donde la política se mide menos por ideología y más por resultados. Las cifras están sobre la mesa; el veredicto, aún en construcción.