BIAM 2025: Cuando el arte vuelve a ocupar su lugar en Antioquia

La Bienal Internacional de Arte de Antioquia regresa después de cuatro décadas para convertir a Medellín en un epicentro creativo. Más que una exposición, la BIAM 2025 fue una plataforma de memoria, reflexión y futuro para el arte colombiano y latinoamericano.

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En Esquire Colombia nos apasiona hablar de arte, cultura y tradición. En un contexto donde la inmediatez de las noticias suele dejar de lado lo artístico, creemos que es clave volver la mirada hacia aquello que nos define como sociedad. Por eso, la BIAM 2025 se convierte en un punto de referencia fundamental: un evento que no solo celebra el arte contemporáneo, sino que reafirma la identidad cultural de Colombia y posiciona a Medellín y Antioquia como epicentros creativos a nivel internacional.

En el mundo existen manifestaciones artísticas capaces de despertar expectativa, inspirar renovación y consolidar prestigio. Tal es el caso de las bienales: encuentros que transforman las ciudades en verdaderos epicentros creativos, donde los museos se llenan, las calles respiran arte y los artistas encuentran una plataforma que trasciende fronteras. Pero ¿qué es exactamente una bienal de arte y por qué su formato se ha convertido en un termómetro de la cultura contemporánea?

Por: Damián Torres

 BIAM 2025
La BIAM 2025 devolvió a Medellín al mapa del arte contemporáneo internacional. Foto: Cortesía

¿Qué es una bienal de arte y cuál es su origen?

El término “bienal” proviene del italiano biennale, que literalmente significa “cada dos años”. Su origen se remonta a 1895, cuando Venecia celebró por primera vez la Bienal de Venecia, considerada la madre de todas las bienales. De forma más simple: “Es como un US Open en tenis o unos Grammy en la música: un importante escenario que genera discusión, así como la posibilidad de que los grandes artistas colombianos se conozcan en el mundo”, comparte Roberto Rave, director del Instituto de Cultura y Patrimonio de Antioquia.

¿En qué países y ciudades existen bienales de arte?

Luego nacieron la Bienal de São Paulo (1951), la Documenta de Kassel (1955) y, más adelante, las de Estambul, La Habana, Berlín, Shanghái o Gwangju. Cada una aportó su propio matiz: algunas abrazaron el experimentalismo radical; otras, el compromiso social. Las bienales dejaron de ser simples vitrinas para convertirse en manifiestos culturales: lugares donde el arte se convierte en una poderosa herramienta de reflexión colectiva.

Historia de las bienales en Colombia

En Colombia, la historia de las bienales comienza con la Bienal de Arte de Coltejer en Medellín, inaugurada en 1968 como una apuesta por acercar el arte contemporáneo internacional al público local. Su segunda edición, en 1970, consolidó a la ciudad como un referente artístico en América Latina y abrió debates sobre la industrialización, la ciudad y los nuevos lenguajes visuales. Con el tiempo, el formato entró en pausa por cambios políticos y económicos.

Décadas después, otras ciudades retomaron este impulso: Cali, con una bienal de enfoque experimental y tecnológico; Bogotá, a través de ferias y eventos con espíritu de diálogo artístico; y Medellín, con el reciente regreso de la Bienal Internacional de Arte de Antioquia, que simboliza un reencuentro entre la historia y el arte contemporáneo.

¿Qué sucede dentro de una bienal de arte?

Las bienales no son solo eventos artísticos, sino manifestaciones de resistencia cultural. Reúnen a curadores, artistas, diseñadores, arquitectos, escritores y a un sinnúmero de personas que cada vez más encuentran en estos espacios una fuente de inspiración estética y conceptual. Porque el arte es también un lenguaje y una manera de nutrir el pensamiento.

Bienal Internacional de Arte de Antioquia (BIAM): el regreso del arte a Medellín

Ahora que entendemos qué es una bienal y por qué es tan importante para el mundo del arte, nos enfocamos en la más reciente edición de la Bienal Internacional de Arte de Antioquia y Medellín, que regresó a escena después de una larga ausencia (cuatro décadas, para ser exactos). Se realizó del 2 de octubre al 25 de noviembre y se consolidó como un parteaguas en la cultura de nuestro país.

Así se vivió la BIAM 2025

Roberto Rave, director del Instituto de Cultura y Patrimonio de Antioquia, nos comparte las ideas, motivaciones y propósitos que inspiraron esta nueva edición de la Bienal, concebida como un espacio de encuentro, reflexión y renovación estética, donde el arte se convierte en un puente entre territorios, generaciones y miradas diversas.

¿Por qué se decidió revivir la Bienal Internacional de Arte de Antioquia?

‘El gobernador Andrés Julián Rendón ha tenido una gran obsesión: que los artistas no vivan de lo que está de paso, de los subsidios o de las convocatorias temporales, sino que siempre me ha puesto la tarea de crear plataformas. Buscamos que estos espacios no solamente inviten a la reflexión en torno a la cultura, sino que posibiliten ese poderoso sueño que tenemos: que los artistas vivan del talento que tienen en su corazón y en sus entrañas.’

¿Qué mensaje envía Antioquia al mundo con la BIAM 2025?

‘El mensaje es que la Bienal no murió por haber estado 44 años inactiva; siempre decimos que estaba viva en el corazón y en los sueños de los artistas, en su trabajo diario, en su creación, en su “posibilismo”. Después de casi medio siglo, la traemos de nuevo con la premisa de que se convierta en una destacada plataforma, no solo de reflexión, sino también de internacionalización y generación de oportunidades, para que los artistas vivan el sueño que llevan en el corazón.’

¿Qué obras o sedes fueron las más simbólicas de la BIAM 2025?

Diría dos. La primera, la de Azuma Makoto en El Retiro. Me toca el alma porque Antioquia es tierra de flores, y tener al artista botánico más importante del mundo vistiendo una iglesia con flores y manos antioqueñas ha sido profundamente conmovedor.

La segunda, la de María Elvira Escallón, en el antiguo Coltabaco. Es una obra tallada en ladrillo que dice Polvo eres. Nació tras la bomba del Club El Nogal, una experiencia que marcó a la artista. Es una reflexión sobre lo efímero de la vida y la responsabilidad de dejar algo que trascienda nuestro paso.

La Bienal Internacional de Arte de Antioquia reunió artistas locales e internacionales. Foto: Cortesía

BIAM 2025: detalles del evento de arte más importante del año

Ahora pasamos a la voz de Rafael Tamayo, gerente de la BIAM 2025, quien nos reveló los detalles de la experiencia, la selección de artistas y los escenarios que acogen este importante acontecimiento cultural, motivo de orgullo para Medellín y para todo el departamento de Antioquia.

¿Qué se busca que sientan los visitantes de la BIAM 2025?

‘La Bienal busca abrir un espacio para el asombro y la reflexión, donde cada visitante pueda conectar el arte con su propia vida y sus propias preguntas. Queremos que se diviertan, que aprendan, que recorran los espacios con curiosidad y que salgan con el deseo de volver, no solo a esta bienal sino a otras exposiciones de la ciudad o del mundo. Que sientan que el arte contemporáneo también les pertenece, que es un territorio cercano, vivo y lleno de posibilidades.’

¿Cómo se seleccionaron los artistas de la BIAM 2025?

‘Óscar Roldán y Lucrecia Piedrahita, los curadores locales, emprendieron un trabajo de investigación que combinó la invitación directa con la revisión de trayectorias y propuestas de distintos contextos. El criterio fundamental fue la diversidad: de generaciones, territorios, géneros, lenguajes y experiencias.’

¿Qué artistas internacionales participaron en la BIAM 2025?

Azuma Makoto e Ibrahim Mahama. Su participación se integró no como un gesto de contraste, sino como una extensión natural del mismo tema. Las narrativas curatoriales permitieron que sus obras resonaran con las producciones locales, tejiendo un diálogo entre lo global y lo regional que refleja la vitalidad del arte en América Latina y Colombia, y el interés creciente del mundo por nuestras miradas y sensibilidades.’

Espacios históricos de Medellín convertidos en escenarios vivos para el arte. Foto: Cortesía

La Bienal no solo aporta al campo cultural, sino que también fortalece el tejido social, impulsa la economía creativa y proyecta a Antioquia y a Medellín como territorios abiertos al pensamiento y a la creación contemporánea. Por eso, más que un evento periódico, aspiramos a que se consolide como un proceso continuo, una plataforma viva que mantenga el diálogo entre arte, territorio y comunidad.

Esta historia continúa en nuestra edición impresa.

Los detalles completos, las entrevistas a profundidad y el recorrido curatorial de la BIAM 2025 hacen parte de la edición impresa de Esquire Colombia correspondiente a diciembre 2025 y enero 2026, donde exploramos a fondo el impacto cultural, social y artístico de la Bienal Internacional de Arte de Antioquia. Una invitación abierta a leerla con calma, como se merece el arte que trasciende el momento.