Ayer por la tarde tuve la oportunidad de ver en cines la película biográfica Michael (2026) junto a mi madre, quien me introdujo a la música del intérprete de Thriller desde muy pequeña. La película me dejó con muchas preguntas porque, aunque crecí escuchando su música y ya conocía parte de la historia del Rey del Pop, verla en pantalla volvió aún más evidente lo trágica y compleja que llegó a ser su vida.
Antes de ver la interpretación de Jaafar Jackson, leí varias reseñas en redes sociales para darme una idea de lo que iba a encontrarme una vez que se apagaran las luces y nos separaran las crispetas. Algunas de esas opiniones terminaron resonando mucho con mi propia experiencia al ver la película.
Más que una crítica que responda si Michael es buena o no, o si todavía vale la pena seguir hablando de ella ahora que ya lleva más de dos semanas en cartelera, la conversación se debe enfocar en lo que no vimos. En los momentos clave que esta nueva biopic dejó fuera y en todo lo que decidió contar desde una versión mucho más cuidada del artista.
Porque quienes crecieron siendo fans del Rey del Pop saben que hay capítulos importantes de la vida de Michael Jackson que apenas se tocaron, desde la poca presencia de Diana Ross hasta las colaboraciones y momentos que marcaron su carrera, como su relación con The Beatles. Y claro, también queda la conversación sobre si Jaafar Jackson logró realmente cargar con el peso de interpretar a Michael Jackson en pantalla.

Michael (2026): lo bueno, lo malo y lo que faltó en la película de Michael Jackson
La película Michael (2026) tiene tanto aciertos como desaciertos. Hay momentos y elementos que le dan fuerza a la nueva cinta y que logran capturar parte de la esencia del Rey del Pop, pero también hay ausencias importantes que hacen que la película no termine de sentirse completa. Estos son los temas centrales:
- ¿Qué pasó con The Wiz?
- La ausencia de Diana Ross
- ‘The Girl is Mine’ con Paul McCartney
- El problema con el catálogo de The Beatles
- El salto hacia la era Bad
- Jaafar como el protagonista
- El vestuario
¿Qué pasó con The Wiz en la película Michael?
Uno de los puntos más cuestionados por los conocedores es la ausencia total de ‘The Wiz’ (1978). En esta versión de ‘El Mago de Oz’ fue donde Michael Jackson conoció a una de las personas que cambiarían el curso de su carrera.
El encuentro con Quincy Jones fue fundamental, ya que ocurrió precisamente durante el rodaje de The Wiz, donde el vocalista de The Jacksons entabló relación con el legendario productor. Fue ahí donde Jones notó la dedicación casi obsesiva de Michael Jackson, quien no solo se aprendía sus líneas, sino también los pasos de baile de todo el elenco.
Además, esta etapa marcó el inicio de su transición a la adultez artística, ya que The Wiz representó uno de los primeros pasos firmes de Michael fuera de la sombra de sus hermanos y de la maquinaria de Motown. Por eso, la ausencia de esta parte de la historia dentro de la biopic termina sintiéndose todavía más evidente, especialmente por el papel tan importante que tuvo Diana Ross en esa etapa de su vida.
¿Por qué Diana Ross no quiso formar parte de Michael (2026)?
En la vida real, Diana Ross fue la figura materna y el ideal de estrella que Michael buscó emular durante toda su carrera. Los usuarios en redes sociales no esperaron para hablar de la extraña relación entre la cantante del cabello voluminoso y el intérprete de ‘Leave me alone’, dado a que ella lo conoció siendo un niño y ella una adulta.
La crítica ha señalado que la película prefiere enfocarse en los números musicales, dejando de lado la vulnerabilidad de Michael durante sus años en Nueva York a finales de los 70. La producción regrabó las escenas, pero la falta de la cantante fue con ruido ensordecedor.
Michael (2026) y el gran error de omitir The Girl Is Mine con Paul McCartney
La biopic hace un recorrido veloz por los años de ‘Thriller’, pero omite el trasfondo de colaboraciones icónicas como ‘The Girl is Mine’. Este dúo con Paul McCartney no solo fue un éxito radical, sino que simbolizaba la unión de dos de los compositores más grandes de la historia.
En la pantalla, se extraña la química de estas sesiones de grabación. Ver a un Michael joven colaborando de igual a igual con un ex-Beatle habría servido para ilustrar su ascenso al olimpo de la música. Sin embargo, la película opta por un ritmo acelerado que deja fuera estos momentos de camaradería creativa.
El problema con el catálogo de The Beatles
Si algo define la faceta empresarial del Rey del Pop, es el problema con el catálogo de The Beatles, que no aparece en la película. En 1985, Michael realizó la movida más audaz y polémica de su carrera al comprar ATV Music por 47.5 millones de dólares, adquiriendo los derechos de cientos de canciones de Lennon y McCartney. El cantante de ‘Billie Jean’ se lo había mencionado previamente al compositor de ‘Hey Jude’.
La traición percibida tras esta compra fracturó para siempre su amistad con Paul McCartney, marcando un punto de no retorno en la relación entre ambas estrellas. Al mismo tiempo, este evento pone de manifiesto su visión de negocios, pues mientras la película lo muestra mayormente como una víctima de las circunstancias, lo cierto es que demuestra que Michael era un estratega implacable; por ello, la omisión de este conflicto empresarial resta una capa de complejidad del intérprete.
El salto hacia la era Bad
La cinta culmina su primera gran etapa con el salto hacia la era ‘Bad’ en 1988. Aquí, la producción brilla en términos de diseño de vestuario y recreación de giras, pero la crítica menos complaciente advierte que se siente como un montaje de ‘grandes éxitos’ más que como un estudio de personaje.
Sin embargo, no profundiza como llegó a su nuevo álbum y como termina la era de ‘Thriller’ más allá del último performance de ‘The Victory Tour’ con The Jacksons. Cabe destacar que al actuar, Jaafar, transpiró la era que incluye ‘Speed Demon’, ‘Man in the Mirror’, ‘Smooth Criminal’, entre otros.
Jaafar como el protagonista, el mayor acierto de Michael
Jaafar Jackson como Michael Jackson fue el mayor acierto de la película. Se nota que trabajó duro para seguir sus pasos y ponerse en la piel de su difunto tío. Desde su risa, sus gestos tímidos, sus pasos, su performance en el escenario, lo vimos a él, al Rey del Pop.
En una de las reseñas que había leído previamente decían que llega un momento en el que te olvidas de que en realidad no estás viendo al cantante de Dirty Diana, y confirmo que es completamente cierto. En medio de la película tuve que recordarme a mí misma que la persona que estaba viendo en pantalla no era realmente Michael Jackson.

Michael (2026): el detalle del vestuario que sí conquistó a los fans
El vestuario destaca por donde lo mires, ya que al Rey del Pop, le encantaban los brillos. El diseño de vestuario de la película representó uno de los mayores desafíos para la producción, pero fue un acierto. Bajo la dirección de la diseñadora Marci Rodgers, se realizó una investigación exhaustiva de más de 800 páginas para recrear con un 95% de exactitud los atuendos icónicos de cada era, desde los uniformes de los ‘Jackson 5’ hasta el estilo militar de la gira ‘Bad’.
Aunque surgieron dudas sobre la autenticidad de las piezas originales para el filme, Rodgers aclaró que no se utilizó ropa real de Michael Jackson, sino réplicas exactas confeccionadas desde cero, incluyendo piezas complejas como los pantalones de la gira ‘Victory’ y la chaqueta de los Grammys de 1984, que tras una ardua investigación se confirmó que estaba hecha de cuentas de cristal y no de lentejuelas.

Crítica: ¿vale la pena ver la biopic de Michael Jackson?
Sí. Conozco muchas personas que fueron a verla múltiples veces al cine. Sin embargo, Paris Jackson tiene razón al decir que apela al lado más idealizador del fandom del cantante de ‘Remember The Time’.
En conclusión, la película avanza muy rápido en su historia, pasamos de su niñez, la cual fue bajada de tono porque no se profundiza en el abuso físico que sufrió el cantante en manos de su padre Joseph Jackson a sus inicios en la era de ‘Off The Wall’.
Faltan hechos que sucedieron en su vida. El caso de Diana Ross, que tuvo que ver por cuestiones legales, que la cantante misma no quiso ser parte de la historia. Tampoco aparece o se menciona el conflicto con Paul McCartney o su colaboración porque podía hacer quedar mal al cantante.
En esa misma línea, también hay que tomar en cuenta que quienes estuvieron involucrados en la producción de la película fueron los propios hermanos de Michael Jackson. Por lo tanto, la cinta evita profundizar en episodios que pudieran perjudicar la reputación de la familia Jackson.
Ni siquiera explora realmente el conflicto que existió entre Jermaine Jackson y Michael. Aunque sí se menciona la decisión de Jermaine de quedarse en Motown, la película nunca va más allá de eso. Y justamente por evitar esos matices y tensiones familiares, la línea del storytelling termina sintiéndose floja en varios momentos.
Jaafar hace un trabajo muy bueno llenando los zapatos de su tío, incluso me creí que era él. La película no llega a contar toda su historia, dando grandes saltos en la trama, que generan ruido. Sin embargo, la película termina con la frase ‘la historia continua’, con una posible secuela.
