La consulta eligió a Iván Cepeda como cabeza de la contienda de 2026 y estableció los primeros puestos de las listas al Senado y a la Cámara.
Este domingo 26 de octubre, el Pacto Histórico llevó a cabo un proceso interno de gran envergadura. En una jornada que abarcó tanto la elección de su candidato presidencial como la conformación de sus listas al Congreso, el bloque de izquierda se midió no solo a sí mismo, sino al escenario electoral que le espera de cara a 2026. Con una participación estimada en aproximadamente 2,7 millones de votos, el bloque ratificó su capacidad de convocatoria, aunque también dejó sobre la mesa desafíos organizativos y estratégicos.
El resultado clave fue la victoria de Iván Cepeda, quien alcanzó cerca del65 % de los votos válidosen el tarjetón presidencial. Al mismo tiempo, la votación legislativa permitió que nuevas figuras emergieran y que la coalición definiera, con base en la popularidad interna, el orden de sus listas al Senado y a la Cámara de Representantes. Este proceso marca un hito en la articulación interna del bloque y le da a sus candidatos ventaja de visibilidad en la campaña que está por comenzar.
Cifras y ganadores de la jornada
- Se contabilizó un total de≈ 2.715.212 votos en la consulta presidencial del Pacto Histórico.
- En esa contienda, Iván Cepeda obtuvo aproximadamente 522.347 votos, equivalentes al 65,17 %.
- Su principal rival, la exministra Carolina Corcho, alcanzó aproximadamente 289 votos, lo que corresponde al 28,69 %.
- El tercer lugar fue ocupado por Daniel Quintero, con unos 174 votos equivalentes al 6,12 %.
- También aparece como sobre-saliente el senador Wilson Arias, con 537 votos (6,81 %).
- En la lista para la Cámara por Bogotá, la representante María Fernanda Carrascal encabezó con 796 votos.
El bloque entra en una fase decisiva:
- La formalización de los resultados ante la autoridad electoral, con registro de candidatos y validación de listas.
- La campaña presidencial de Iván Cepeda, que deberá trasladar la legitimidad interna hacia electores más amplios y diversa movilización en 2026.
- La campaña legislativa de quienes lideraron las listas: convertir la ventaja del tarjetón en resultados reales será esencial.
- La negociación de alianzas y la articulación del bloque con otros frentes de izquierda y centro-izquierda, con vistas a la elección de 2026.
- La gestión interna del Pacto Histórico: resolver tensiones entre vencedores y perdedores, asegurar cohesión, movilización y que la logística esté afinada para una contienda mayor.
Los 2,7 millones de votos reflejan una participación destacable para una consulta interna y confirman que el Pacto Histórico conserva una base sólida de apoyo. Algunos analistas señalaron que la cifra fue ligeramente inferior a ejercicios anteriores, aunque más que interpretarse como pérdida de fuerza, se entiende como una adaptación natural al contexto político actual, con nuevos liderazgos y una ciudadanía más selectiva en su participación.
Durante la jornada se presentaron pequeños contratiempos logísticos, como demoras en algunas mesas y ajustes en la organización, aspectos que la autoridad electoral reconoció y que servirán para mejorar los futuros procesos. Aun así, el desarrollo general fue ordenado y mostró capacidad de coordinación en la mayoría de los territorios.
Es importante subrayar que esta consulta no equivale a una elección nacional, sino que representa un ejercicio de cohesión interna y legitimación política. El objetivo era medir la organización, fortalecer la base y preparar el terreno para 2026, más que competir por el voto ciudadano a gran escala.
La renovación de nombres y liderazgos emergentes marca un punto de inflexión para la coalición: permite refrescar su imagen y conectar con nuevos sectores del electorado, siempre que ese entusiasmo se traduzca en trabajo territorial y estructura organizativa. En conjunto, el resultado deja al Pacto Histórico con un mensaje claro: mantiene músculo político, capacidad de convocatoria y un margen amplio para fortalecerse antes de la contienda nacional.
Convertir esta legitimidad en victorias reales en las urnas requerirá estructura, estrategia, cohesión y ejecución. Si el bloque logra mantener su impulso, podrá consolidar su proyecto legislativo y avanzar con fuerza hacia la presidencial. Pero si los nuevos rostros no logran convertirse en votos y curules, el impulso mostrado podría quedarse en fuego de artificio.
En resumen: el Pacto Histórico ganó la partida de la consulta, pero el campo electoral que viene es otro escenario. Ahora tiene la ventaja de partida; queda ver si puede mantenerla hasta la llegada a la meta.
