Cuando dos de las figuras más influyentes del mundo deciden juntar recursos para una misma causa, algo grande está a punto de pasar. Leonardo DiCaprio y Jeff Bezos acaban de anunciar una de las apuestas filantrópicas más ambiciosas que se han visto en materia de conservación animal, y el objetivo no podría ser más urgente: rescatar a 100 especies que están a un paso de desaparecer para siempre.
¿Qué es el Phoenix Species Project?
Se trata de un fondo de 200 millones de dólares, que se convierte en la inversión privada más grande dedicada exclusivamente a revertir la extinción de especies en todo el planeta. El dinero se dividió en partes iguales entre dos organizaciones, 100 millones de dólares provienen del Bezos Earth Fund, presidido por Jeff Bezos junto a su esposa Lauren Sánchez como vicepresidenta, y los otros 100 millones los aporta Re:wild, la organización conservacionista cofundada por Leonardo DiCaprio junto al biólogo Wes Sechrest. El proyecto no nació de la nada, según reportó la agencia AP, la idea se empezó a gestar en 2021, cuando DiCaprio y Sechrest se reunieron con Bezos y Sánchez para plantear cómo podían llevar la conservación de especies a otro nivel.

¿Cómo funciona el Phoenix Species Project?
La estrategia contempla trabajar en más de 30 países repartidos en cinco continentes, en alianza con más de 100 organizaciones locales e internacionales, grupos conservacionistas, comunidades indígenas, gobiernos y hasta la Comisión para la Supervivencia de Especies de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Los recursos se destinarán a programas de reproducción en cautiverio, traslados a hábitats seguros, manejo de enfermedades y control de especies invasoras, entre otras estrategias. A diferencia de muchos programas de conservación que dependen de financiamientos esporádicos e insuficientes, la apuesta aquí es sostener el apoyo económico durante varios años, algo que los propios impulsores consideran clave para que las especies realmente tengan una oportunidad de recuperarse.
¿Por qué nació el Phoenix Species Project?
Los números no dan mucho margen para la calma. Según datos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), actualmente más de 4,000 animales figuran como en peligro crítico de extinción, una cifra que se multiplicó por cinco desde principios de este siglo. Es decir, la crisis no solo sigue ahí, se está acelerando. Ese es justo el contexto que hace que un fondo de esta magnitud, con financiamiento garantizado a largo plazo, se sienta como algo diferente a las iniciativas puntuales que hemos visto antes.
¿Qué especies busca proteger el Phoenix Species Project?
Algunas de las especies son:
- Sifaka de corona dorada: un lémur de Madagascar amenazado por la destrucción de su hábitat.
- Salamandra verde de Hickory Nut Gorge: endémica de un pequeño cañón en Carolina del Norte, sin pulmones y de hábitos arborícolas.
- Cerdo verrugoso de Visayas: originario de las islas filipinas, amenazado por la pérdida de bosques.
- Ratón cosechador de Cozumel: especie mexicana exclusiva de la isla frente a la península de Yucatán.
- Iguana rosada terrestre: solo existe en el volcán Wolf, en las islas Galápagos, Ecuador.
- Pangolín malayo o de Sunda: una de las especies más afectadas por el tráfico ilegal en el sudeste asiático.
- Tortuga pancake de Tanzania: reconocida por su caparazón plano y flexible.
- Sapo arlequín «noche estrellada»: habita únicamente en algunas montañas de Colombia.
- Equidna de pico largo de Attenborough: mamífero ovíparo de Nueva Guinea, nombrado en honor al naturalista David Attenborough.
- Cuervo hawaiano: actualmente extinto en estado silvestre, sobrevive solo en cautiverio.
- Martín pescador de Guam y peces Charco Azul: otras especies ya extintas en su hábitat natural que forman parte de los planes de recuperación.
- Fuzzy belly button: una suculenta africana en peligro crítico, el primer esfuerzo del fondo enfocado en una planta.
¿Quién se beneficia directamente de este fondo?
Organizaciones locales que llevan años trabajando en terreno, muchas veces con recursos limitados, son las primeras en recibir el impacto de esta inyección de capital. Tiana Andriamanana, directora ejecutiva de la Association Fanamby (que ha dedicado años a la conservación del sifaka de corona dorada), lo resumió así, este financiamiento, la plataforma global y el respaldo técnico cambian por completo lo que es posible lograr. Es justo ese tipo de apoyo el que suele faltarle a las iniciativas de conservación más pequeñas, no tanto la voluntad o el conocimiento, sino los recursos sostenidos para ejecutar planes a largo plazo.
El papel de DiCaprio y Bezos sobre esta iniciativa
Lauren Sánchez, vicepresidenta del Bezos Earth Fund, puso el dedo en la fibra emocional del asunto, «Los niños se enamoran de los animales antes de que nadie les diga que están desapareciendo. ¿Qué les diremos cuando el loro nocturno o el sifaka de corona dorada ya no estén ahí para que puedan admirarlos?». Por su parte, Wes Sechrest, cofundador de Re:wild, fue más directo sobre el enfoque del proyecto, «Proteger una especie requiere recursos sostenidos y alianzas globales». Ambas frases resumen bastante bien la filosofía detrás del Phoenix Species Project, no se trata de acciones aisladas, sino de un compromiso a largo plazo que combina dinero, ciencia y trabajo comunitario.
El Phoenix Species Project no promete resolver la crisis de biodiversidad de un día para otro, pero sí representa un cambio de escala importante: 200 millones de dólares, 30 países y 100 especies con nombre propio que ahora tienen una oportunidad real de recuperación. En un momento donde las cifras de especies amenazadas siguen subiendo, iniciativas como esta funcionan como un contrapeso concreto frente a una crisis que, de otra forma, seguiría avanzando casi en silencio.
