Llegamos al 5 de abril de 2026 y, además de ser Pascua, también está sucediendo algo muy importante en las calles de Colombia: el FIAV Bogotá 2026, el cual se llevó a cabo del 27 de marzo al 5 de abril y que nos mostró la importancia de las artes escénicas como algo que va más allá del teatro. Hay historias que deben ser contadas bajo reflectores, y emociones crudas e inmediatas que pueden transmitirse en cuestión de minutos. Después de revisar las obras clave de esta edición y los horarios especiales de esta temporada cultural, también queremos enfocarnos en lo que están viviendo los expertos detrás de este tipo de eventos.
El FIAV Bogotá 2026 contó con la curaduría de Octavio Arbeláez Tobón, curador de artes escénicas y musicales, y director artístico de festivales de teatro y música. Quien, a lo largo de los años, no solamente ha demostrado tener el buen ojo para identificar qué historias deben ser llevadas alrededor del mundo, sino que también es un defensor de que tenemos que aprender a maravillarnos más allá de lo que vemos en pantalla o en el celular: que la vida, el arte y el amor también suceden sobre un escenario.

¿Por qué es importante contemplar las artes escénicas?
Ya hemos hablado bastante de cómo las nuevas generaciones, llamadas iPad Kids, han empezado a perder un poco el sentido de la humanidad y la empatía. Después de estar envueltos en tantos contenidos digitales, es difícil para estos nuevos niños y adultos jóvenes entender cómo antes nos entreteníamos, antes de estar conectados a internet. Sobre esto, Octavio nos comparte que las artes escénicas son un evento único e irrepetible.
«No ocurre como con nuestros parientes lejanos, que son las artes del movimiento como el cine, el video o las pantallas, en las que uno puede repetir la misma escena permanentemente. En nuestro caso, el teatro y la escena son momentos en los que cada noche es distinta. Cada presentación es demasiado singular. Y desde esa perspectiva, la relación del espectador con el espectáculo también es singular»
¿Por qué el FIAV Bogotá 2026 fue tan importante?
El FIAV Bogotá 2026 se hizo presente para ocupar el lugar que tomaba el Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá, uno de los más importantes del mundo. Para esta edición de 2026, reunieron más de 100 obras de diferentes países, no solo para demostrar la propuesta local de Colombia, sino también para crear un punto de encuentro entre artistas, aficionados y amantes del teatro.
De acuerdo con las palabras de Octavio: «Las artes, en general, son el último refugio de la esperanza en un mundo en crisis, en un mundo en llamas. De las artes cultivamos esa pequeña llama que tenemos que mantener viva y que se llama esperanza: la esperanza de un mundo mejor, la perspectiva de que los conflictos se solucionen con el diálogo y de que existan encuentros hacia la paz […] En esa perspectiva, quienes trabajamos en las artes —en el teatro, la música y la danza— encontramos que son espacios privilegiados para el encuentro y para cultivar esas posibilidades».

¿Qué se necesita para que una obra fuera parte del FIAV Bogotá 2026?
Aunque había muchas obras disponibles en Bogotá, la realidad es que también se hizo una curaduría muy específica para definir cuáles formarían parte del calendario. De acuerdo con Arbeláez, estuvieron buscando propuestas innovadoras, donde los artistas abordaran temas desde una perspectiva distinta:
«Nos interesa la gente que habla sobre los problemas que vive el mundo y que realmente propone una visión diferente, que trate de darnos una perspectiva de construcción dramatúrgica que contribuya a ampliar la mirada desde el horizonte de las artes hacia un mundo tan complejo como el que estamos viviendo en este siglo XXI».
¿Cuál era el objetivo del FIAV Bogotá 2026?
Reunir lo mejor de las tradiciones escénicas del mundo y posicionar a Colombia entre las grandes capitales culturales. Por eso, en esta edición de 2026 hubo invitados de lujo, desde la Comunidad de Madrid, que trajo espectáculos que reflejan su historia teatral, así como propuestas del Caribe colombiano para reforzar lo regional.
En general, hubo representación de los cinco continentes, cada uno con su visión del mundo, su mensaje de amor, paz y, sobre todo, de acción. Esta fue una propuesta que vino de la mano con el Ministerio de Cultura y también buscó que aquellos territorios que usualmente no tienen cabida en estos grandes espacios tuvieran la oportunidad de presentarse ante sus propias ciudades.
Hoy más que nunca, es en este momento cuando necesitamos las artes escénicas: el teatro, las presentaciones en vivo, poder sentir emociones intensas en el momento y empezar a despegarnos un poco de lo que nos han dado la inteligencia artificial, las redes sociales y, en general, el teléfono en nuestras manos.

Las artes siguen vivas hoy y para siempre, pero también es cierto que necesitan de nosotros: de personas que se animen a verlas, a promocionarlas, a conocerlas y a hablar de ellas. Porque, si no, todo se queda en una sola semana. Y aunque el FIAV va a regresar con una nueva edición, es importante que no olvidemos a cada uno de los artistas que se presentaron en Bogotá
