Todos quieren llegar a la meta. Pero si solo con querer fuera suficiente, ya estaríamos ahí. La realidad es más dura: los sueños no se alcanzan de un día para otro, se trabajan. Y como todos necesitamos un poco de ayuda en el camino, buscamos a quienes ya están liderando en sus áreas. En medio de ese escenario, Lex Borrero se ha consolidado como una de las figuras que mejor entiende cómo se construyen trayectorias duraderas dentro de un mercado cambiante y altamente competitivo.
Cuando se trata de música, creatividad, emprendimiento e innovación, es nuestro referente. En conversación con Esquire Colombia, hablamos con el hombre que convirtió su pasión en un negocio y nos compartió consejos para alcanzar el éxito real, sin atajos y con pasos firmes.
Con más de dos décadas de experiencia, Borrero ha trabajado como productor, ejecutivo y creador de compañías creativas que operan entre música, cultura y entretenimiento. Su recorrido no responde a golpes de suerte ni a momentos virales, sino a una serie de decisiones estratégicas sostenidas en el tiempo. Esta nota recoge esas ideas y las traduce en aprendizajes claros, pensados especialmente para emprendedores y creativos que buscan crecer en la industria.
¿Por qué la visión define el rumbo de una carrera creativa?
Para Lex Borrero, la visión no es una idea abstracta ni un discurso motivacional. Es una herramienta práctica que permite tomar decisiones con claridad. Tener visión implica saber qué se quiere construir y, sobre todo, qué no se quiere hacer. En una industria donde constantemente aparecen oportunidades, la falta de visión suele llevar a aceptar proyectos que no aportan al objetivo real.
Muchos creativos se dispersan porque sienten que deben decir que sí a todo. Ese error termina desgastando, confundiendo la identidad y retrasando el crecimiento. Borrero insiste en que una carrera sólida se construye con foco, no con acumulación de experiencias inconexas: «Tienes que ser muy honesto contigo y no tratar de ser alguien que no eres […] Si a ti no te gusta el soccer, no trates de hacer contenido de soccer, porque no le vas a pegar tanto como a alguien que le gusta y ve al fútbol todos los días y va a la selección colombiana. Tienes que buscar lo que a ti te gusta.» La visión funciona como un filtro que ordena prioridades y ayuda a elegir con criterio.
Además, la visión permite atravesar momentos difíciles. Cuando los resultados no llegan rápido, tener claro el propósito evita abandonar procesos valiosos. Para emprendedores creativos, esto es clave: no todo crecimiento es inmediato, pero sí puede ser consistente si existe una dirección clara. La visión no garantiza éxito, pero reduce errores costosos y decisiones impulsivas.

¿Cómo definir un nicho ayuda a emprender mejor?
Uno de los consejos más prácticos de Borrero es empezar por un nicho claro. Lejos de limitar, el nicho permite construir una base sólida. Hablarle a todo el mundo desde el inicio suele diluir el mensaje y dificultar la conexión real. En cambio, enfocarse en un grupo específico permite generar identificación y confianza.
El nicho ayuda a entender a quién se le está resolviendo un problema. No se trata solo de audiencia, sino de propósito. Cuando el mensaje es claro, el crecimiento ocurre de forma orgánica. Primero pocas personas, luego más.
Borrero plantea que el error común es querer expandirse antes de consolidarse. Sin una base clara, cualquier expansión es frágil. Definir el nicho es una decisión estratégica, no una renuncia. Una vez el proyecto está sólido, la expansión se da de forma natural sin perder coherencia.
¿Qué papel juega la imagen en la credibilidad profesional?
La imagen, según Borrero, no es superficial. Es una forma de comunicación. La manera de vestir, de hablar y de presentarse transmite criterio incluso antes de que el trabajo sea evaluado. Esto es especialmente relevante porque la percepción influye en la confianza que otros depositan en su proyecto.
Sin embargo, la imagen solo funciona cuando es coherente con la identidad. Copiar estilos ajenos puede generar atención momentánea, pero no construye reputación. En cambio, una estética consistente ayuda a ser recordado y a comunicar intención. Borrero explica que la imagen debe ser una extensión natural del criterio creativo. No se trata de lujo ni de moda, sino de coherencia. Una imagen bien pensada refuerza el mensaje del proyecto y facilita la conexión con socios, clientes y audiencias.
¿Cómo emprender cuando no hay dinero ni contactos?
Uno de los aprendizajes más potentes de la experiencia de Borrero es entender que la falta de recursos no detiene el camino, pero sí obliga a pensar mejor. En sus inicios, no contar con dinero ni contactos lo llevó a resolver problemas de forma creativa, identificando con claridad qué necesita y quién puede ayudarlo a avanzar. No desde la espera pasiva, sino desde la acción constante. Buscar oportunidades, generar recordación y construir relaciones requiere intención y constancia.
Borrero enfatiza que la falta de dinero no justifica la falta de estrategia: «yo no tenía dinero, yo dormí en la calle de Nueva York, pero mi intención siempre fue ser un productor […] entonces me paré afuera de Universal Studios todos los días esperando que alguien saliera a fumar, corría y le decía algo sobre lo que estaban haciendo […] Por eso mi consejo es: querido joven, solo empieza a resolver problemas, pon quién es la primera persona que tú quisieras conectar y busca todos los caminos para poder llegar a esa persona.»
Resolver problemas con los recursos disponibles fortalece habilidades clave como la resiliencia y la creatividad aplicada al negocio. Estas capacidades, a largo plazo, resultan más valiosas que cualquier inversión inicial.
¿Por qué las conexiones siguen siendo clave para crecer?
En una época dominada por métricas y visibilidad digital, Borrero recuerda que la industria creativa sigue funcionando a partir de relaciones humanas. Las conexiones reales generan oportunidades sostenibles. No se trata de acumular contactos, sino de construir relaciones basadas en intereses en común.
Lex nos comparte: ‘Para mí siempre lo más importante es crear una conexión, después de que tengas la visión clara, tengas tu nicho, crea conexiones y empieza a entender el juego de ajedrez que quieres jugar para llegar a donde quieras ser‘.
Las relaciones no se construyen en un solo encuentro, sino con presencia continua. Borrero plantea que la visibilidad sin conexión rara vez se traduce en oportunidades reales. Las relaciones bien construidas tienen más peso que cualquier número en redes, especialmente en industrias creativas.
¿Cómo construir una marca personal honesta y sostenible?
Construir una marca personal no tiene que ver con crear un personaje ni con exagerar logros. Para Lex Borrero, una marca sólida se construye cuando lo que se comunica está alineado con lo que realmente se hace y se cree. En industrias creativas, donde la exposición es constante, la coherencia se vuelve un activo clave. Las audiencias, los socios y las marcas detectan rápido cuando hay una desconexión entre el discurso y la práctica.
Una marca personal sostenible parte de intereses reales. Hablar de temas que se conocen, que se viven y que hacen parte del día a día permite construir una narrativa creíble. Cuando un creativo intenta subirse a todas las tendencias o adoptar gustos que no le pertenecen, el mensaje se vuelve frágil y difícil de sostener en el tiempo. En cambio, cuando la comunicación nace de experiencias reales, la constancia es mucho más natural.
Además, la marca personal no se construye solo en redes sociales. Se refleja en cómo se trabaja, cómo se responde a los errores, cómo se manejan los proyectos y cómo se interactúa con otros dentro de la industria. Entender que la reputación se forma tanto en lo visible como en lo invisible. La honestidad no acelera el crecimiento, pero lo hace duradero, y eso es lo que permite que una carrera no dependa de un solo momento de atención.
¿Cómo manejar la presión de la rapidez y las tendencias?
La industria creativa actual está marcada por la velocidad. Canciones, contenidos, estilos y formatos cambian constantemente, y esa dinámica genera una presión permanente por estar actualizado. Lex Borrero reconoce que este ritmo puede llevar a decisiones apresuradas, especialmente en creativos jóvenes que sienten que quedarse quietos equivale a desaparecer.
Sin embargo, su experiencia muestra que reaccionar a todas las tendencias no garantiza relevancia. Al contrario, puede diluir la identidad. Manejar la presión implica aprender a diferenciar entre lo que aporta al proyecto y lo que solo responde al ruido del momento. No todo lo nuevo es necesario, ni todo lo viral es útil para una carrera a largo plazo.
Consejo: Tener una visión clara permite evaluar qué tendencias se alinean con el proyecto y cuáles no. Algunas pueden ser oportunidades, otras distracciones. La rapidez del mercado no debería dictar todas las decisiones, especialmente cuando el costo es perder coherencia.
Borrero plantea que la paciencia también es una estrategia. Algunas ideas necesitan tiempo para madurar, encontrar su audiencia y consolidarse. Resistir la presión de la inmediatez no es quedarse atrás, sino proteger el foco. En un entorno acelerado, quienes logran sostener su ritmo propio suelen construir proyectos más estables y reconocibles.

¿Qué enseña la experiencia sobre el éxito y el proceso?
Uno de los aprendizajes más claros que deja la experiencia de Lex Borrero es que el éxito no siempre se siente como se imagina. Durante muchos años, el foco estuvo puesto en el siguiente objetivo, el próximo proyecto o el nuevo logro. Esa mentalidad, común en entornos de alto rendimiento, puede llevar a normalizar el estrés y a minimizar los avances alcanzados.
Con el tiempo, Borrero entiende que el proceso tiene tanto valor como el resultado. El crecimiento profesional implica momentos de dificultad, frustración y duda, pero también aprendizajes que solo aparecen cuando se vive el camino completo. Lex dice «el mejor advice que yo puedo dar para un joven es que aprenda a sentarse en el momento duro y a bailar en el fuego porque ahí está la lección. Ahí vas a ver las cosas que tienes que cambiar y vas a empezar a ser feliz sin el éxito.»
Aceptar el proceso no implica conformarse, sino entender que el desarrollo de una carrera es acumulativo. Cada proyecto, incluso los que no funcionan como se espera, aporta información para tomar mejores decisiones más adelante. Además, reconocer los logros en el momento adecuado ayuda a reducir el desgaste mental y a mantener la motivación.
La experiencia también enseña que el éxito puede ser abrumador si llega sin preparación. Aprender a valorar el camino no frena la ambición, la hace más consciente, y eso es fundamental para sostener una carrera en el tiempo.
