La segunda jornada femenina se perfila como decisiva para entender hacia dónde se mueve el lujo italiano. Entre presentaciones íntimas y desfiles de gran escala, el calendario muestra cómo la moda apuesta por materiales nobles, siluetas depuradas y un diálogo constante entre tradición y modernidad.
La semana de la Moda de Milán siempre ha sido un punto de referencia en el calendario internacional. Esta temporada, Primavera/Verano 2026, no es la excepción: la ciudad italiana se convierte de nuevo en escaparate del lujo, el detalle y la evolución de las casas más influyentes. El día de hoy está marcado por un grupo de desfiles y presentaciones que, sin necesidad de grandes gestos teatrales, definirán la conversación sobre lo que significa vestir en el próximo verano.
La jornada se desarrolla dentro de un programa que combina 55 desfiles presenciales y 4 digitales, reflejo de cómo Milán ha consolidado un formato híbrido que ya parece definitivo. (Entre lo íntimo y lo masivo, las marcas se preparan para mostrar desde piezas pensadas en la artesanía y los materiales hasta colecciones que buscan marcar tendencia con siluetas y colores más arriesgados.
Jil Sander: el peso de un nuevo comienzo
La atención está puesta en Jil Sander. Con la llegada de Simone Bellotti a la dirección creativa, la marca atraviesa un punto de inflexión. Bellotti ha insistido en retomar la esencia minimalista que hizo grande a la firma, pero sumando elementos que conecten con el presente. Hoy se espera una colección que mezcle cortes sobrios con transparencias discretas, aberturas inesperadas y proporciones más suaves.
Más que un simple desfile, este momento es una declaración: demostrar que la sencillez puede seguir siendo contemporánea y que el minimalismo no se estanca, sino que evoluciona con detalles precisos.
Fendi: redefinir los códigos
Otro punto clave de la jornada es Fendi. Tras la salida de Kim Jones, los rumores sobre quién marcará el rumbo creativo han estado en el aire, con Silvia Venturini Fendi como posible responsable de mantener la continuidad.
La colección de hoy se espera como una propuesta que difumine las fronteras de género y que apueste por siluetas versátiles. Más allá de la especulación, lo importante será ver si Fendi logra equilibrar su herencia de excelencia técnica con una mirada adaptada a una nueva generación que busca prendas útiles, atemporales y con carácter.
Missoni
En Missoni, la expectativa está en cómo la casa jugará con su legado de tejidos de punto y paletas de color vibrantes. Su reto ha sido siempre mantenerse fiel a su identidad sin repetirse. Esta temporada parece apuntar a un uso más ligero de los patrones, con transiciones de color más fluidas y cortes que dejan respirar el cuerpo.
El resultado definirá si Missoni logra mostrar una faceta renovada sin perder lo que la hace única: la fuerza de sus tejidos como pieza central.
Onitsuka Tiger
La participación de Onitsuka Tiger agrega un matiz diferente al calendario de hoy. La marca japonesa, con raíces en el deporte, trae un aire urbano y funcional a una semana que suele estar dominada por la elegancia tradicional.
Su propuesta combina materiales técnicos, calzado protagonista y prendas diseñadas para el movimiento. Es la prueba de que el lujo también puede ser dinámico y que lo deportivo sigue ganando terreno en escenarios que hace algunos años le eran ajenos.
Etro
Etro es otra de las firmas a observar. Su ADN de estampados y bordados ha sido sello inconfundible, pero también un reto de reinvención. La colección de hoy podría marcar la diferencia al apostar por gráficos más ligeros, impresiones con un aire renovado y cortes pensados para una elegancia relajada.
En un calendario tan competido, lo que se espera de Etro no es solo consistencia, sino la capacidad de mantener fresco un lenguaje visual que el mundo ya reconoce de inmediato.
Pucci y Brunello Cucinelli
Mientras algunas casas apuestan por espectáculos grandes, otras como Pucci y Brunello Cucinelli prefieren la intimidad. Pucci presenta hoy en un formato más reservado, donde la atención estará en los acabados, los tejidos y los detalles que en un desfile masivo podrían perderse.
Por su parte, Brunello Cucinelli continúa con su enfoque de “lujo humano”, centrado en materiales nobles, trabajo artesanal y un discurso de discreción que cada vez gana más valor. En una semana llena de luces y flashes, este tipo de presentaciones recuerdan que la moda también se mide en silencio y tacto.
Loro Piana
Aunque no desfila, Loro Piana participa hoy con una presentación privada. Su reputación está cimentada en el uso de fibras excepcionales como cashmere y vicuña, lo que convierte cada colección en un ejercicio de sofisticación silenciosa. La firma italiana sabe que su poder no está en los gestos públicos, sino en ofrecer piezas que hablan de exclusividad a través de la calidad.
Un día que marca rumbo
La segunda jornada femenina de Milán Fashion Week no se limita a sumar desfiles. Es un reflejo de lo que las marcas quieren comunicar sobre su identidad y de cómo entienden la relación entre tradición y cambio. Algunas lo hacen a través de cortes precisos y colores sobrios; otras prefieren el despliegue de estampas, la fuerza del punto o la exploración de materiales técnicos.
Lo que está claro es que el lujo italiano se encuentra en un punto de equilibrio. Hoy, más que nunca, se habla de cómo la moda puede ser coherente con su historia y, al mismo tiempo, ofrecer nuevas formas de vestir que respondan a un mundo en constante transformación.
