Hay un fuerte rumor en redes que ya no se puede ignorar. La verdadera estética, esencia y colores de Euphoria están en el centro de un debate en línea, donde se dice que no todo nació de la mente del creador y director, sino de una joven artista que trabajó por un tiempo con el titán del streaming y cuyo trabajo fue retomado sin créditos claros. Esto es lo que sabemos de Petra Collins, la artista, directora de fotografía, modelo y actriz canadiense.
‘Euphoria’ cambió las reglas del juego en la televisión moderna. Las luces de neón, el maquillaje con escarcha y la atmósfera onírica se convirtieron en un fenómeno cultural que definió a la Generación Z. Sin embargo, detrás de ese despliegue visual existe una historia de omisiones creativas, estamos hablando de Petra Collins, cuya mirada femenina fue el molde original que terminó por obsesionar a millones de espectadores en todo el mundo.
Aunque Sam Levinson figura como el creador de la serie de HBO, diversas fuentes y testimonios de la propia Collins sugieren que el ADN visual de la producción fue extraído directamente de su portafolio fotográfico.

¿Quién es Petra Collins?
Petra Collins es una fotógrafa, directora y artista canadiense de ascendencia húngara que ha redefinido el concepto del female gaze en la última década. Desde que comenzó su carrera a los 15 años, Collins se destacó por capturar la juventud, la feminidad y la sexualidad con un toque de nostalgia setentera y surrealismo, utilizando colores saturados y una iluminación que parece sacada de un sueño.
Su trayectoria profesional destaca por colaboraciones de alto nivel que incluyen marcas de lujo como Gucci y Adidas, además de la dirección de videos musicales emblemáticos para artistas de la talla de Olivia Rodrigo, Selena Gomez y Rosalía. Asimismo, su faceta artística abarca libros y exposiciones donde introdujo elementos visuales icónicos, como sus características lágrimas de brillo.

Petra Collins y la estética de Euphoria, el origen del estilo visual de la serie
Según ha revelado Petra Collins en distintas entrevistas, Sam Levinson la contactó originalmente asegurando que había desarrollado Euphoria a partir de su universo fotográfico. La propuesta era directa: querían que ella dirigiera y definiera el lenguaje visual del proyecto.
Tras mudarse a Los Ángeles, Collins dedicó cinco meses a colaborar con HBO Max, volcando su identidad artística en la fase de preproducción. Su participación fue clave desde el inicio, especialmente en el casting, ya que previamente había fotografiado a figuras como Zendaya y Hunter Schafer, lo que ayudó a construir un elenco alineado con su narrativa estética.
La estética de Euphoria, colores, maquillaje y narrativa visual
También fue responsable de establecer elementos visuales fundamentales como la paleta de colores, las texturas y el uso de sombras profundas, además de integrar su ya reconocida estética de lágrimas de purpurina como una forma de representar emociones. Sin embargo, el proceso terminó en una ruptura profesional cuando fue descartada del proyecto bajo el argumento de su juventud. Posteriormente, el estreno de la serie desató controversia, ya que muchos señalaron la similitud entre el resultado final y la propuesta visual que ella había desarrollado.

Controversia por plagio en Euphoria y la salida de Petra Collins
La situación alrededor del supuesto plagio es compleja. Entre lo que se ha rescatado de entrevistas pasadas, declaraciones del equipo y un silencio que hace más ruido del que parece, la conversación sigue creciendo, aunque nada está confirmado al cien por ciento.
Con el estreno de la tercera temporada de Euphoria, muchos han señalado un cambio en la estética, en los colores y en ciertos detalles visuales, como si la serie estuviera marcando una nueva etapa. Aun así, el debate sobre su identidad visual original sigue presente.
Más allá de la polémica, también es importante reconocer el trabajo de una joven artista como Petra Collins, cuya mirada ha sido señalada como una posible influencia clave en la construcción del universo de la serie.
La historia de Collins y Euphoria funciona como un recordatorio incómodo sobre la delgada línea entre la inspiración y la apropiación dentro de la industria del entretenimiento. Aunque la serie se consolidó como un referente estético global, el testimonio de la artista canadiense pone sobre la mesa la vulnerabilidad de los creadores jóvenes frente a grandes productoras, evidenciando que, más allá de los créditos oficiales, muchas de las ideas más influyentes nacen de visiones independientes que no siempre reciben el reconocimiento que merecen.
Al final, Euphoria no solo ha marcado el rumbo del streaming, también ha redefinido la forma en la que vemos la adolescencia: cruda, estética, emocional y profundamente expuesta. Y en esa conversación, reconocer las voces creativas detrás de las imágenes se vuelve tan relevante como la historia misma.
