Por: Juan Carlos Losada Vargas Representante a la Cámara por Bogotá
Recuerdo vívidamente la noche del 28 de mayo del 2024, uno de los momentos más felices y emotivos de mi trabajo como congresista de Colombia. Ese día se cristalizó la lucha que, por más de 10 años, dimos junto a miles de ciudadanos y organizaciones que jamás desfallecieron, por tener una “Colombia Sin Toreo”. Ese día, entre lágrimas, pronuncié estas palabras desde lo más profundo de mi corazón: “Lo que logramos hoy es un país que dice que no hay ninguna forma de tortura que pueda considerarse cultura en este mundo.
Colombia le da ejemplo al mundo entero, porque nos volvemos una sociedad cada vez menos violenta y por lo tanto, cada vez más civilizada. Mahatma Gandhi dijo que uno puede medir la evolución moral de un pueblo por cómo trata a los animales, y hoy Colombia, en esa materia, ha dado un salto cuántico en términos de respeto y de amor a la vida”.
¿Cómo se logró la aprobación de la Ley «No Más Olé» en el Congreso?
Y es que lo que parece imposible, tarde o temprano, se vuelve inevitable. Tras años de ver a la ciudadanía en cada temporada taurina manifestándose a favor de la vida y de la protección animal, las plazas de toros cada vez más vacías y un activismo político y judicial que convertía cada derrota en un motivo más para insistir en la lucha, sabíamos que la abolición del toreo era sólo cuestión de tiempo, pero también de unirnos alrededor de #NoMásOlé.
La honestidad intelectual en la política es una cualidad escasa, pero en este debate, vimos a parlamentarios dejar de lado sus intereses para sumarse a esta causa. Este no fue un triunfo de una sola persona, fue un triunfo de la unidad y de la movilización ciudadana.
La Unidad Parlamentaria como Clave del Éxito
En nuestro caso, cuando vimos que la iniciativa parlamentaria de la Senadora Esmeralda Hernández avanzaba con mayor rapidez en el Congreso que la nuestra, retiramos nuestro proyecto de ley y nos unimos al suyo. Cuando la causa es verdadera y sincera, el ego nunca puede estar por encima de ella.
Le dije: «Senadora, cuente conmigo como un soldado más para sacar esto adelante, porque lo que importa es la causa». Esa alianza nos dio grandeza a los dos. Lo que se aprobó en el Congreso fue el resultado de la unión, de dejar de lado las pequeñas peleas que envilecen la política. Los que quisieron quedarse en esa rivalidad, allá ellos.
Cuando la Secretaría de la Cámara certificó la aprobación de la Ley, entendí que años de debates y derrotas, habían logrado incluso cambiar la opinión de contradictores que, en un inicio, se oponían totalmente a la abolición de prácticas crueles con animales, por considerarlas actividades tradicionales.
¿Qué dijo la Corte Constitucional sobre la Prohibición de Corridas de Toros?
Siempre supimos que la Ley “No Más Olé” iba a tener grandes detractores y las demandas en la Corte Constitucional no se hicieron esperar. Los taurinos intentaron de todas las formas frenar lo que se aprobó en el Congreso, alegando la violación del patrimonio cultural, la libertad de expresión y los derechos adquiridos.
La Sentencia C-374 de 2025 y el Amparo a los Animales
Pero la Corte Constitucional, en una decisión histórica, a través de la Sentencia C-374 de 2025, les quitó el velo de “culturalidad” y priorizó el amparo de los derechos de los animales como seres sintientes, desvirtuando sus argumentos uno a uno: desde el supuesto impacto fiscal hasta el futuro del toro de lidia. La Corte dejó en firme la constitucionalidad de nuestra Ley “No Más Olé” y con esto la prohibición de las corridas de toros en Colombia, el rejoneo, las novilladas, becerradas y tientas.
¿Qué otras prácticas con animales prohibió la Corte?
Además, para felicidad de los que llevamos en esta lucha tantos años, la Corte fue aún más lejos en la defensa de la protección animal y prohibió de manera progresiva las corralejas, el coleo y las peleas de gallos.
No hay que olvidar que el activismo por los derechos de los animales en Colombia, inició justamente con la búsqueda de la abolición de las corridas de toros. Y aunque este logro tardó muchos años, hay que recordar que, entre tanto, han sido muchos los avances legislativos a favor de los animales, como la ley de nuestra autoría que reconoció a los animales como seres sintientes y que penalizó el maltrato animal en Colombia.
Ésta ley, la 1774 de 2016, abrió un camino legislativo importantísimo para otras leyes que protegen a los animales en Colombia. Éste camino nos llevó finalmente a lograr la prohibición de las Corridas.
¿Qué sigue en la Agenda de Protección Animal?
A pesar de todas estas victorias, la lucha por la vida animal está lejos de terminar. El país tiene una agenda pendiente para garantizar una protección integral. Sin embargo, también es el momento de celebrar y hacer un reconocimiento a todos esos activistas animalistas que, con su fe inquebrantable, nunca dejaron de insistir en esta causa. Porque, como dije la noche que se aprobó la Ley: la tortura no se regula, se prohíbe. Lo que logramos fue el triunfo de una sociedad que ha decidido que, en nombre de la cultura, no hay espacio para la crueldad.
