Hay futbolistas que ganan un Mundial y se quedan en la memoria solo por lo que hicieron en el campo. Y hay otros que terminan el torneo con algo más, una historia que va mucho más allá del fútbol. Marc Cucurella ganó el Mundial 2026 con España jugando todos los minutos de todos los partidos, fichó por el Real Madrid, lideró el cántico más viral de la celebración en Cibeles y en los días previos a la final habló públicamente por primera vez sobre la condición de su hijo mayor, Mateo, diagnosticado con autismo. Todo eso en el mismo mes.
Fue el único jugador de España que jugó todos los minutos de los siete partidos del torneo, 630 en total, sin ser sustituido ni una sola vez. Luis de la Fuente confió plenamente en él como lateral izquierdo titular, y Cucurella respondió con su mejor nivel, intenso en defensa, participativo en el juego de salida y sin errores graves en ninguno de los partidos. España concedió solo un gol en todo el torneo.
¿Quién es Marc Cucurella?
Marc Cucurella Saseta es un lateral izquierdo español que a sus 27 años acaba de ganar el Mundial con la selección de España y de firmar con el Real Madrid. Es conocido por sus rizos característicos, su intensidad defensiva, su cántico viral con Haaland y por ser uno de los jugadores más carismáticos de la nueva generación española.

¿De dónde es Marc Cucurella?
Es de Alella, un pequeño municipio de la comarca del Maresme, en Barcelona. Creció en la cantera del FC Barcelona y se formó en el sistema catalán antes de emprender su camino hacia el fútbol profesional.
¿Cuántos años tiene Marc Cucurella?
Tiene 27 años, nacido el 22 de julio de 1998. Cumplió años justo tres días después de ganar el Mundial.
¿En qué equipos ha jugado Marc Cucurella?
- FC Barcelona (categorías inferiores)
- Eibar
- Getafe
- Brighton
- Chelsea
- Real Madrid (desde julio de 2026)
El hijo de Cucurella y el autismo: la historia que emocionó al mundo
Antes de hablar del fútbol, vale la pena conocer esta parte de su historia. Cucurella tiene tres hijos con su pareja Claudia Rodríguez: Mateo, Río y Bella. Mateo, el mayor, fue diagnosticado con Trastorno del Espectro Autista de nivel 1 cuando tenía tres años. En una entrevista concedida días antes de la final del Mundial, el jugador habló sobre el diagnóstico con una honestidad que pocas veces se ve en un futbolista de élite.
«A veces no sé cómo ayudarlo», dijo con la voz entrecortada. Contó que al principio ni él ni Claudia entendían bien lo que estaba pasando. «Le poníamos música y aleteaba, pero pensábamos que estaba bailando.» Fue en Londres, después del fichaje al Chelsea, donde encontraron una escuela especializada que los ayudó a entender mejor la condición de Mateo. «Nos ayudan ahí, tenemos charlas, aprendes a manejarlo y lo entiendes. Se hace entender, pero necesitas conocerlo.»
Durante el Mundial, Mateo no estuvo en las gradas durante los primeros partidos porque el ambiente de los estadios y el calor de Estados Unidos le resultaban difíciles de manejar. Pero sí estuvo en la final, desde un palco, en un entorno más controlado. Y al terminar el partido, bajó al campo con toda la familia a celebrar con la copa.
La celebración en Madrid: el cántico y los dos millones de personas
Al día siguiente de ganar la final, España regresó a Madrid. El recorrido en autobús descapotable hasta la Plaza de Cibeles concentró a dos millones de personas en las calles. Cucurella tomó el micrófono y entonó el cántico que lleva su nombre, el mismo que incluye al delantero noruego Erling Haaland como protagonista involuntario. Lo cantó frente a dos millones de personas. El estadio de Cibeles respondió con todo. Es probablemente la imagen más recordada de toda la celebración.
Marc Cucurella termina el verano de 2026 con la medalla de campeón del mundo, el escudo del Real Madrid en el pecho y la satisfacción de haber usado su plataforma para hablar de algo que importa mucho más que cualquier trofeo: la realidad diaria de criar a un hijo con autismo. Dentro del campo fue sólido y sin fisuras. Fuera fue honesto, divertido y humano. Las dos versiones forman parte del mismo jugador.
