Por: Luis Téllez
Desde que Daniel Craig anunció que colgaría el esmoquin y dejaría a un lado el martini, la gran incógnita ha sido qué actor se convertirá en el próximo James Bond, más conocido como ‘agente 007’. Han pasado ya varios años de rumores y especulaciones, pero la conversación ha vuelto a encenderse con la noticia de que Barbara Broccoli y Michael G. Wilson (la hija y el hijastro de Albert R. “Cubby” Broccoli, el productor original de la saga y guardianes del personaje desde los noventa) cedieron el control creativo a Amazon Studios.
El gigante del streaming compró Metro-Goldwyn-Mayer en 2022 y, según reportes, desembolsó recientemente mil millones de dólares adicionales para desarrollar libremente el universo cinematográfico de Bond bajo sus propios términos. En otras palabras: Jeff Bezos decidirá el futuro del agente 007. Y no faltan quienes especulan que la franquicia podría expandirse hacia un universo igual de titánico que el de Marvel.
Para marcar este giro, Amazon ya fichó a Denis Villeneuve (director de Dune y Blade Runner 2049) como encargado de la próxima película, mientras que Steven Knight, creador de Peaky Blinders, se hará cargo del guión. El propio Villeneuve se ha declarado die-hard fan de Bond: ‘Algunas de mis memorias más tempranas en el cine están conectadas a 007. Crecí viendo esas películas con mi padre. Para mí, Bond es territorio sagrado’.

¿Qué requisitos debe cumplir el próximo James Bond según la tradición?
Si la saga continúa desde el final de No Time to Die, Bond está oficialmente muerto (ejecutado por la Marina Real británica) y su número 007 ha pasado a manos de Nomi (Lashana Lynch). Pero también existe la posibilidad de que Amazon ignore esa línea temporal y abra un universo alternativo. En todo caso, que Pierce Brosnan y Sean Connery interpretaran el mismo personaje con treinta años de diferencia nunca hizo nunca tuvo mucho sentido.
Lo cierto es que Villeneuve ha prometido “honrar la tradición”, pero no está claro si eso significa mantener las reglas no escritas que hasta ahora han defendido Broccoli y Wilson:
- El próximo Bond debe ser británico. Hollywood coincide: cuando se les preguntó a Austin Butler y Glen Powell si considerarían el rol, ambos coincidieron que, aunque les atrae la idea, el puesto está reservado a un actor británico.
- Debe ser lo suficientemente joven como para sostener la franquicia al menos quince años. Un Bond demasiado viejo pierde sex appeal; demasiado joven, credibilidad.
- El papel seguirá siendo masculino, como se ha establecido tradicionalmente.
Con Amazon al mando, sin embargo, nada está escrito en piedra.
¿Por qué la elección del nuevo Bond podría romper todas las reglas?
Históricamente, Bond ha sido un trampolín hacia el estrellato más que un vehículo para actores consagrados. Sean Connery era poco más que un desconocido cuando lo eligieron. George Lazenby vendía autos antes de encarnar al espía en 1969. El mismo Craig era considerado un outsider cuando fue elegido en 2005. Hoy, el perfil ha subido y difícilmente bajará. Seguramente se espera un currículum de cine sólido, idealmente con experiencia en teatro, y sobre todo ese Bond-ishness natural.
Dicho esto, las reglas también se rompen. Las apuestas están más polarizadas que nunca y, aunque Henry Cavill lidera el imaginario popular (Jeff Bezos incluso lanzó una encuesta en X, dominada por respuestas que pedían al ex-Superman), no hay nada seguro.
Según otros medios, en recientes castings los actores recibieron una instrucción clara: “no imitar a ningún Bond anterior”. De hecho, habrían realizado pruebas con una escena de GoldenEye (1995), el mismo texto con el que Cavill audicionó en su momento.
Con la fecha del anuncio cada vez más cercana —y la presión añadida de que en 2035 las novelas originales de Ian Fleming entrarán en dominio público, lo que permitiría a otros estudios lanzar sus propias versiones—, la pregunta suena más fuerte que nunca:
¿Qué actores están en la lista para convertirse en el próximo James Bond?
- Callum Turner
- Harris Dickinson
- Tom Holland
- Aaron Taylor-Johnson
- Henry Cavill
- Jonathan Bailey
- Josh O’Connor
- Paul Mescal
- Joe Alwyn
Callum Turner el favorito inesperado
Es uno de los nombres que más han ganado fuerza. Actor londinense de 35 años que combina talento, frescura y un magnetismo natural que encajaría de maravilla en el universo Bond. Conocido por Emma, Fantastic Beasts y la aclamada miniserie Masters of the Air, Turner ha demostrado tanto versatilidad dramática como la presencia física necesaria para escenas de acción de alto voltaje.
No es un desconocido, pero tampoco una estrella de primer nivel, lo que lo coloca en ese punto intermedio ideal para que el rol de 007 catapulte su carrera. ¿Será que su reciente compromiso con Dua Lipa también le juegue a favor?

¿Harris Dickinson tiene el perfil ideal para un 007 moderno?
Con apenas 29 años, se perfila como una de las opciones que cumple todos los requisitos para heredar el esmoquin de 007. Ha brillado en títulos como Beach Rats, Triangle of Sadness y Babygirl, además de debutar como director con Urchin. Su filmografía, marcada por elecciones poco convencionales, lo convierte en un perfil similar al que Daniel Craig representaba en su momento: alguien dispuesto a dar el salto al mainstream.
Dickinson ya tiene un pie en el universo Bond gracias a su papel en The King’s Man, pero su mayor obstáculo quizá sea el tiempo: Sam Mendes lo eligió para encarnar a John Lennon en su ambicioso cuarteto de películas sobre los Beatles, lo que podría complicar su disponibilidad.

¿Tom Holland podría ser un James Bond joven?
Si alguien se ha empeñado en mantener su nombre en la conversación, es él. En más de una entrevista ha confesado que interpretar al agente secreto más famoso del cine sería un sueño. Incluso llegó a proponer a Sony una idea de precuela sobre un “joven James Bond”, aunque el proyecto nunca prosperó. A su favor están su carisma y el talento que ya demostró en las películas de Marvel.
Solo un par de obstáculos: aún proyecta la imagen de un veinteañero más que la de un veterano espía con experiencia, así como su estatus de superestrella consolidada. Con compromisos futuros en nuevas entregas de Spider-Man, Avengers y The Odyssey de Christopher Nolan, su agenda parece demasiado apretada para asumir la longevidad que exige 007.

¿Por qué Aaron Taylor-Johnson es el candidato más fuerte?
De todos los nombres que han circulado en torno al relevo de Daniel Craig, ninguno ha generado tanto ruido como él. Desde 2022 su nombre suena con fuerza tras rumores de un screen test secreto con Barbara Broccoli, que al parecer fue un éxito rotundo.
Este año, casualmente, se convirtió en embajador global de Omega, la casa relojera inseparable de Bond desde GoldenEye. ¿Casualidad o pista clara de que el traje ya es suyo? Aunque aún no hay confirmación oficial, su perfil —buen actor, británico, físicamente imponente y con credibilidad como héroe de acción— lo coloca como el favorito indiscutible.

¿Henry Cavill todavía tiene oportunidad de ser 007?
El actor británico ha sido durante años el Bond del pueblo. De hecho, fue considerado por primera vez para Casino Royale a los 23 años; perdió el papel frente a Daniel Craig por ser demasiado joven, aunque el propio director Martin Campbell reconoció después que tenía tanto el físico como el talento.
Hoy, maduro y liberado de la capa de Superman y de la melena de The Witcher, Cavill vuelve a estar en el centro de la conversación. Sin embargo, su historial puede jugarle en contra: tras encarnar a Napoleon Solo de The Man from U.N.C.L.E, al espía irónico de Argylle y al mismísimo Hombre de Acero, ¿no habrá vivido ya la fantasía de Bond en demasiadas versiones previas?

¿Jonathan Bailey podría sorprender como James Bond?
¡Solo veanlo! Desde Bridgerton hasta Wicked, y su protagónico en Jurassic World Rebirth, el actor británico ha consolidado una reputación de galán contemporáneo con un carisma que crece en cada aparición. Con la formación teatral adecuada y la fama justa (ni demasiado anónimo ni excesivamente marcado por un personaje), Bailey encarna muchas de las cualidades que históricamente han definido a James Bond.
¿Qué podría jugar en contra? Tras tres años de trabajo ininterrumpido, anunció que tomará una pausa de la actuación en 2026 para dedicarse de lleno a su fundación The Shameless Fund, que apoya iniciativas de la comunidad LGBTQ+. Tal vez una oferta directa al papel lo haga volver.

¿Josh O’Connor encaja con la visión original de Ian Fleming?
Si somos honestos, parece la personificación exacta de las páginas de Ian Fleming: la estatura, la mirada azul grisácea, el porte esbelto y hasta esa boca “cruel”. A los 34 años, el actor británico encaja a la perfección en la franja de edad ideal para un James Bond renovado, y lo hace además con una trayectoria que combina prestigio y frescura. Tras despojarse del recuerdo de su impecable interpretación del príncipe Carlos en The Crown, O’Connor se ha labrado un nombre con proyectos de culto, confirmando que su talento reside en abrazar personajes complejos y magnéticos. Una mezcla que, bajo el esmoquin de 007, podría traducirse en un agente secreto con una profundidad sorprendente.

¿Paul Mescal aportaría una versión más emocional del espía?
Desde que conquistó al público en Normal People hasta su aclamada nominación al Oscar por Aftersun, ha demostrado su capacidad para expresar silencios cargados de significado, un rasgo que encajaría con un Bond con cicatrices emocionales sutiles. A eso se suma su físico atlético y su reciente salto hacia el cine mainstream con la secuela de Gladiador, lo que confirma que también puede sostener la adrenalina de una superproducción.
Con su mezcla de vulnerabilidad y fuerza, Mescal podría aportar al 007 una dimensión más sensible y profunda, sin sacrificar el encanto que define al personaje. Como Dickinson, sería una elección emocionante, pero está comprometido para interpretar a Paul McCartney. ¿Se puede hacer eso y ser Bond al mismo tiempo?

¿Joe Alwyn tiene la presencia correcta para 007?
Un talento con ese aire enigmático y contenido que haría que cualquier escena de espionaje pareciera natural. Aunque ha tenido roles notables en los últimos años, Alwyn mantiene un perfil bajo, algo que encaja con la discreción y la astucia que caracterizan a Bond y los requisitos previamente mencionados.
La gran pregunta es si podría sostener la exigencia física del rol: aunque su porte lo permite, ¿tiene el instinto y la determinación de un agente que siempre va al límite? Esa es la incógnita que mantiene su nombre en la lista de posibles candidatos.

