En Project Hail Mary, Rocky aparece como uno de los personajes más importantes de la historia, aunque su construcción no depende únicamente de efectos digitales. La producción optó por un enfoque mixto donde se combinan técnicas prácticas con tecnología digital.
El objetivo era lograr que el actor tuviera una interacción real en escena. Por eso, el equipo evita depender solo de pantallas verdes y decide trabajar con una presencia física dentro del set. Esta decisión define todo el proceso de creación del personaje, en esta nota te contamos como lo hicieron posible;
¿Cómo hicieron a Rocky en Project Hail Mary?
Rocky se construyó principalmente con un puppet físico operado en el set, lo que permitió que Ryan Gosling actuara frente a un personaje real y no frente a una referencia digital. Este puppet fue manipulado por James Ortiz, un titiritero con experiencia en teatro y producciones de gran escala.
Durante el rodaje, Ortiz estuvo presente en la mayoría de las escenas, ya que los directores Phil Lord y Christopher Miller querían mantener una interacción directa entre actores. Esta decisión facilita que las reacciones, tiempos y movimientos dentro de la escena se sientan más naturales, antes de grabar, los actores ensayaban sin el puppet para definir posiciones y movimientos. Luego, el equipo incorporaba la marioneta en escena para ejecutar la toma final.
También se utilizaron versiones animatrónicas del personaje para escenas específicas donde se necesitaba mayor precisión en movimientos. Cuando las acciones eran más complejas, como desplazamientos difíciles o cambios físicos imposibles de lograr manualmente, el equipo recurrió a efectos digitales desarrollados por Framestore.

¿Cómo lograron que Rocky transmitiera emociones?
Rocky se diseñó como una criatura sin cara visible, lo que implicaba un reto claro dentro de la actuación y la construcción del personaje. Para resolverlo, el equipo trabajó desde el movimiento del cuerpo y el ritmo de interacción, en lugar de apoyarse en expresiones faciales.
James Ortiz, encargado de manipular el puppet, desarrolló una forma de actuación donde cada gesto trasmitia una emoción. La posición del cuerpo, la inclinación y la velocidad de los movimientos se usaban para marcar estados emocionales dentro de la escena.
¿Cómo hicieron la voz de Rocky en Project Hail Mary?
Rocky no habla un idioma humano, por lo que su comunicación se desarrolla a través de un sistema propio dentro de la película. Para lograr esto, el equipo construyó una solución que combina sonido y tecnología dentro de la historia. Durante el rodaje, James Ortiz interpretaba las líneas de Rocky en tiempo real desde una cabina de sonido, lo que ayudaba a que Ryan Gosling tuviera una referencia directa al momento de actuar. Esto facilita el ritmo de diálogo y la interacción dentro de cada escena.
El tono de voz se diseñada por Ortiz buscó un sonido que no fuera perfecto ni completamente limpio, por eso se construyó con una mezcla de registros que recuerdan a sistemas digitales conocidos, aunque con imperfecciones. Este enfoque ayuda a que la voz del personaje se sienta familiar dentro del contexto de la historia.

¿Por qué no solo usaron efectos digitales para Rocky?
La decisión de usar puppets y animatrónica se podría responder a una intención clara del equipo de dirección: lograr una interacción real en el set. Cuando un actor trabaja con un elemento físico, puede reaccionar de forma directa, lo que mejora el resultado en escena.
En este caso, los directores Phil Lord y Christopher Miller buscaron que Ryan Gosling no actuara frente a un espacio vacío. Además, el uso de efectos prácticos facilita que la iluminación, sombras y espacio se integren de forma natural dentro de la escena. Esto reduce la necesidad de reconstruir todo en postproducción.
Sin embargo, el equipo no descarta el uso de CGI, cuando las acciones del personaje requieren movimientos complejos, como desplazamientos difíciles de ejecutar manualmente, se incorporan efectos digitales desarrollados por Framestore.

La creación de Rocky en Project Hail Mary parte de la decisión de trabajar con una presencia real en el set y no depender únicamente de efectos digitales. El uso de un puppet operado en escena, junto con versiones animatrónicas y apoyo de CGI en momentos específicos, permite construir un personaje que interactúa directamente con el actor.
