Rosalía ‘LUX Tour’ ya comenzó tras el arrollador éxito de la era ‘Motomami’, la artista ha dado un giro de 180 grados, abandonando el minimalismo industrial para abrazar una estética barroca, mística y operística. El debut oficial de la gira tuvo lugar en el LDLC Arena de Lyon, Francia, el pasado 16 de marzo de 2026, ante más de 16,000 espectadores.
Esta primera parada ha servido para asentar las bases y el tono de lo que será su recorrido mundial, el cual llegará a países como Colombia en los próximos meses. Con una puesta en escena que combina la solemnidad de una iglesia abandonada con la energía desenfrenada de una rave berlinesa, el ‘LUX Tour’ no es solo un concierto, sino una experiencia sensorial diseñada para ser consumida y debatida en la era digital.
Más allá de la música, Rosalía ha redefinido la experiencia de fan al instalar un confesionario hiperrealista en medio del escenario, donde las luces se tornan carmesí para crear una atmósfera de intimidad mientras la artista escucha confesiones de seguidores seleccionados previamente.
¿Cuáles son los conceptos de LUX Tour de Rosalía?
‘LUX Tour’ de Rosalía ha dejado de ser una ‘Motomami‘ para, con uno de sus conceptos, convertirse en una figura de museo. Durante el espectáculo, la escenografía se transforma mediante un lienzo móvil que evoca la vanguardia rusa y el cubismo.
El show está estructurado en cuatro actos que funcionan como una obra de teatro lírico. En momentos específicos, la cantante aparece enmarcada en lo alto de una escalera, emulando la composición de la Mona Lisa en el Louvre, mientras es ‘fotografiada’ por extraños en el escenario, una crítica mordaz a la cultura de la vigilancia y la fama.
Además, la integración de la orquesta en el centro de la pista, rodeada por el público en una disposición en cruz, refuerza la atmósfera de ritual religioso o ‘aquelarre’ moderno que impregna todo el álbum.

La transformación de sus vestuarios de Rosalía Lux Tour
La transformación de sus vestuarios de Rosalía Lux Tour es el motor visual que narra la evolución del personaje en escena. El concierto inicia con una Rosalía encerrada en una caja blanca, vestida como una muñeca de caja de música, luciendo un tutú y zapatillas de punta, introduciendo el concepto de fragilidad y disciplina del ballet.
Sin embargo, este atuendo ha despertado una intensa polémica en redes sociales, donde críticos de la danza clásica han cuestionado su técnica, mientras sus seguidores defienden el uso de la estética como una herramienta performática y no académica.
A medida que el repertorio avanza hacia temas más oscuros como ‘Berghain’, el vestuario muta radicalmente. La artista se transfigura con tocados fantásticos y cuernos mitológicos de plumas negras, simbolizando una caída en la oscuridad o una transformación demoníaca. Finalmente, para los pasajes más solemnes, adopta una mantilla moderna de alta costura, conectando su raíz española con la iconografía sacra que define esta nueva etapa.

El ‘LUX Tour’ de Rosalía marca un hito en la música pop contemporánea al convertir el escenario en un espacio de convergencia entre lo sagrado, lo profano y lo museístico.
A través de este espectáculo, la artista catalana no solo presenta un nuevo álbum, sino que consolida una propuesta multidisciplinaria donde el ballet, la vanguardia pictórica y la iconografía religiosa española se funden con la electrónica más cruda.
