En el marco de los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026, el mundo ha sido testigo de un hito que parecía enterrado en los libros de historia: el regreso del backflip o voltereta hacia atrás. El estadounidense Ilia Malinin, quien ha devuelto el espectáculo puro al hielo tras décadas de restricciones, con este salto mortal en los Juegos Olímpicos.
El joven patinador de 21 años, apodado el ‘Dios del Cuádruple’, no solo se colgó el oro en la modalidad por equipos, sino que detonó la euforia del público, incluyendo a leyendas como Novak Djokovic, al ejecutar una maniobra que llevó prohibida 50 años y ahora le ha dado el oro a Estados Unidos. Este movimiento, que combina riesgo extremo con una estética inigualable, marca un antes y un después en la era moderna del patinaje artístico.

¿Qué es el salto mortal en los Juegos Olímpicos?
El salto mortal en los Juegos Olímpicos, nos referimos específicamente al backflip dentro de la disciplina del patinaje artístico sobre hielo. A diferencia de los saltos tradicionales como el Axel o el Lutz, donde el patinador gira verticalmente sobre su propio eje, el salto mortal implica una rotación completa del cuerpo hacia atrás en el aire, invirtiendo la posición de la cabeza y los pies antes de aterrizar.
En el contexto actual de Milano Cortina 2026, Ilia Malinin ha redefinido este concepto. Aunque técnicamente el movimiento no suma puntos directos en la nota técnica, según las reglas actualizadas de la Unión Internacional de Patinaje (ISU), su impacto en la impresión artística y en la conexión con el público es invaluable. Es una declaración de dominio físico que, aunque se ejecuta en segundos, requiere una precisión absoluta para evitar consecuencias catastróficas sobre la superficie helada.
¿Por qué estuvo prohibido el salto mortal en los Juegos Olímpicos?
Estuvo prohibido el salto mortal en los Juegos Olímpicos por la prioridad por la seguridad de los atletas, ya que durante casi medio siglo la ISU consideró este movimiento excesivamente peligroso y ajeno a la ‘elegancia clásica’ del patinaje.
El riesgo de lesiones cervicales era el principal argumento, dado que el aterrizaje de un salto mortal es intrínsecamente inestable y un error de milímetros puede provocar caídas directas sobre el cuello o la cabeza con consecuencias graves. Además, la maniobra solía invalidarse bajo los criterios antiguos porque se aterriza sobre ambos pies para absorber el impacto, contradiciendo la norma tradicional de aterrizar sobre un solo pie.
Tras la exhibición de Terry Kubicka en 1976, la ISU dictaminó en 1977 que el riesgo no compensaba el valor deportivo y vetó la maniobra hasta junio de 2024, cuando finalmente decidió que en la era actual ya no era ‘lógico’ prohibir movimientos tan espectaculares que los patinadores modernos ya dominan.
¿Quién fue el primero en hacer el salto mortal en los Juegos Olímpicos?
El primero en hacer el salto mortal en los Juegos Olímpicos fue Terry Kubicka. El estadounidense ejecutó legalmente el primer backflip en los Juegos Olímpicos de Innsbruck en 1976. Su hazaña fue tan impactante que provocó la prohibición inmediata al año siguiente, dejando a Kubicka como el único hombre en haberlo logrado de forma reglamentaria durante décadas.
Sin embargo, la historia no estaría completa sin mencionar a la francesa Surya Bonaly. En los Juegos de Nagano 1998, consciente de que una lesión en la ingle la dejaba fuera del podio, Bonaly decidió desafiar a los jueces y a la ISU. Realizó un salto mortal hacia atrás aterrizando sobre un solo pie, una proeza técnica aún más difícil. A pesar de la ovación del público, la penalizaron severamente.
Ilia Malinin recoge ese testigo en Milano Cortina 2026. Al ejecutar el primer salto mortal ‘legal’ en 50 años, el deportista ha demostrado que el patinaje artístico ha entrado en una nueva dimensión. Con una puntuación técnica de 200.03 puntos en su programa, Malinin ha dejado claro que se puede ser el ‘Rey de los Cuádruples’ y, al mismo tiempo, el maestro del espectáculo aéreo.
