Prada y Axiom Space volvieron a unir fuerzas para presentar una nueva pieza del sistema que utilizarán los astronautas durante las futuras misiones lunares. El desarrollo forma parte del traje espacial AxEMU y representa un nuevo paso dentro de una colaboración que ha llevado a la firma italiana más allá de la industria de la moda.
El anuncio llega mientras la NASA avanza en el programa Artemis, cuyo objetivo es regresar seres humanos a la Luna. En este contexto, la alianza entre ambas compañías sigue ampliándose con soluciones diseñadas para responder a los desafíos técnicos que plantea la exploración espacial moderna.


¿Cuál es el nuevo traje espacial de Prada y Axiom Space?
La nueva prenda recibe el nombre de Liquid Cooling and Ventilation Garment (LCVG) y funciona como una capa interna que los astronautas utilizan debajo del traje principal. Su objetivo consiste en regular la temperatura corporal y facilitar la ventilación durante las caminatas espaciales.
Este componente forma parte de una evolución iniciada en 2024, cuando ambas compañías presentaron la capa exterior del AxEMU. En aquel momento, Prada participó en el desarrollo de elementos relacionados con materiales, diseño y fabricación destinados a soportar las condiciones extremas del polo sur lunar.
El nuevo LCVG aprovecha técnicas avanzadas de modelado tridimensional, tejidos especializados y fibras de alto rendimiento que permiten mejorar la comodidad del astronauta durante jornadas prolongadas. Los astronautas pueden permanecer varias horas fuera de sus vehículos espaciales realizando actividades científicas, desplazamientos o tareas de exploración. Durante ese tiempo, el cuerpo genera calor de forma constante, por lo que mantener una temperatura adecuada es super importante para la seguridad de la misión.

¿Cómo funciona el sistema de refrigeración de Prada y Axiom Space?
Uno de los mayores desafíos de una caminata espacial consiste en controlar la temperatura corporal. En ausencia de atmósfera, el cuerpo humano no puede disipar el calor de la misma forma que ocurre en la Tierra.
Para resolver este problema, el LCVG incorpora una red de tubos distribuidos estratégicamente sobre los principales grupos musculares. A través de ellos circula agua fría que absorbe el calor generado por el organismo. Para que luego, ese calor se transporte hacia el sistema portátil de soporte vital integrado en el traje espacial. Allí se procesa y finalmente se expulsa al exterior.
De acuerdo con Axiom Space, esta tecnología permitirá mantener condiciones térmicas estables incluso durante actividades exigentes que pueden extenderse hasta ocho horas consecutivas.
¿Qué papel cumple Prada en el traje de Axiom Space?
La contribución de la firma italiana va mucho más allá de aspectos estéticos. Según explicaron ambas compañías, Prada aportó conocimientos relacionados con tejidos técnicos, procesos de confección avanzados y selección de materiales especializados. La empresa colaboró particularmente en áreas como el tejido de ingeniería, el modelado tridimensional y la identificación de fibras capaces de soportar condiciones extremas durante largos periodos de uso.
Lorenzo Bertelli, director de marketing y sostenibilidad del Grupo Prada, señaló que esta nueva fase representa la continuación natural de una colaboración iniciada con el desarrollo del exterior del traje AxEMU. La alianza demuestra además cómo compañías provenientes de sectores completamente distintos pueden aportar soluciones técnicas a desafíos complejos relacionados con la exploración humana fuera de la Tierra.

¿Por qué será importante este traje para las futuras misiones Artemis?
El programa Artemis representa el principal esfuerzo de la NASA para regresar astronautas a la Luna y establecer una presencia humana sostenible en su superficie.El LCVG forma parte de las capas que permanecerán más cerca del cuerpo humano y tendrá responsabilidad directa sobre aspectos esenciales como la regulación térmica y la ventilación.
La prenda participa en el proceso respiratorio. Un circuito independiente distribuye oxígeno fresco cerca del rostro del astronauta mientras elimina el dióxido de carbono exhalado. Posteriormente, ese gas regresa al sistema de soporte vital, donde se procesa antes de recircular nuevamente el oxígeno. Esta función tiene especial relevancia durante actividades prolongadas sobre la Luna, donde los astronautas enfrentarán temperaturas extremas, polvo abrasivo y largas jornadas de trabajo científico.
Por eso, el desempeño del LCVG influirá directamente en la seguridad, resistencia física y capacidad operativa de las tripulaciones.

La colaboración entre Prada y Axiom Space refleja una tendencia cada vez más visible dentro de la industria espacial, que es ver la integración de conocimientos provenientes de sectores alejados de la ingeniería aeroespacial. En este caso, la experiencia de una casa de lujo centenaria se combina con tecnología desarrollada para algunas de las misiones más complejas de las próximas décadas.
Mientras la NASA avanza hacia una nueva etapa de exploración lunar, proyectos como el AxEMU muestran que el desafío es ahora garantizar que los astronautas puedan trabajar durante más tiempo, con mayor seguridad y en condiciones que permitan sostener una presencia humana constante fuera de la Tierra.
