El festival de Indio, California, siempre es epicentro de tendencias, pero este año la conversación no solo giró en torno a la música, sino a un choque cultural inesperado: estamos hablando del grito de alegría árabe zaghrouta en Coachella 2026, luego de que un video viral pusiera este sonido ancestral en el radar de millones de personas. Lo que comenzó como una expresión genuina de júbilo de una asistente terminó en una de las polémicas más discutidas de la jornada inaugural.
Este sonido, que ha resonado por milenios en las celebraciones del Medio Oriente y el Norte de África (MENA), se convirtió en el protagonista de un momento de confusión sobre el escenario principal.
¿Qué es zaghrouta?
La zaghrouta, que en español puede traducirse técnicamente como ululación, es un sonido vocal largo, agudo y vibrante que representa trinos de alegría. Se produce al emitir una voz potente acompañada de un movimiento muy rápido de la lengua de lado a lado.
Este grito no es aleatorio, ya que posee una estructura y un propósito cultural profundo con un origen que se remonta a la era preislámica, cuando se utilizaba en rituales para pedir alivio o lluvia e incluso para motivar a los guerreros en el campo de batalla.
En cuanto a su uso actual, hoy en día representa el sello distintivo de las bodas árabes, bautizos, fiestas de graduación y el regreso de peregrinos del Hajj, funcionando como una explosión de felicidad que une a las mujeres en una celebración colectiva que, a menudo, comienza con un grito llamado ‘Aweeeha’ y culmina con el característico sonido ‘lolololololeeesh’.

¿Qué pasó con el grito zaghrouta en Coachella 2026?
Durante la presentación del viernes 10 de abril, mientras el ambiente en el Empire Polo Club estaba sumergido en la narrativa cinematográfica de ‘Sabrinawood’, una fanática decidió hacer el grito zaghrouta en Coachella 2026, para honrar a su artista favorita utilizando esta expresión tradicional árabe.
En un momento de silencio, destinado a una interpretación íntima al piano, la ululación resonó con fuerza en el lugar. La falta de conocimiento sobre este sonido específico llevó a una interacción tensa entre la tarima y el público.
Lo que para la asistente era un cumplido de máximo nivel, para quienes no conocían la tradición sonó como una interrupción extraña o incluso como ‘yodel’ (el canto tirolés típico de los Alpes). Este incidente abrió un debate global sobre la etiqueta en los festivales y la importancia de la alfabetización cultural en espacios internacionales.

¿Cuál fue la reacción de Sabrina Carpenter con el grito zaghrouta en Coachella 2026?
La reacción de Sabrina Carpenter con el grito zaghrouta en Coachella 2026, sentada frente a su piano, la cantante de 26 años detuvo un momento su set al escuchar el sonido y preguntó con sarcasmo: ‘Creo que oí a alguien haciendo un yodel. ¿Es eso lo que estás haciendo? No me gusta’.
Cuando la asistente respondió que era parte de su cultura y que se trataba de una llamada de celebración, Carpenter, aún confundida, replicó: ‘¿Esa es tu cultura, el canto tirolés?’. Al final, bromeó comparando la situación con el festival Burning Man, calificando el momento como ‘raro’.
Las disculpas y la aclaración
Ante la oleada de críticas en plataformas como X (antes Twitter), donde algunos usuarios calificaron la reacción como insensible, la intérprete de ‘Espresso’ no tardó en emitir un comunicado para aclarar la situación, explicando que debido a las luces y el monitoreo de audio sufrió una confusión acústica que le impidió ver a la persona o escuchar con claridad el sonido.
Asimismo, la artista aseguró que su respuesta fue producto de la desconcierto y su estilo sarcástico habitual, sin intención de faltar al respeto a ninguna cultura, y concluyó con un mensaje de aprendizaje en el que afirmó: ‘¡Podría haberlo manejado mejor! ¡Ahora sé lo que es un Zaghrouta! A partir de ahora, acepto todos los vítores y cantos tiroleses’.

El incidente en torno al zaghrouta en Coachella 2026 resalta la complejidad de los espacios multiculturales modernos, donde una expresión milenaria de júbilo fue confundida con una interrupción.
Aunque la reacción inicial de Sabrina Carpenter generó una fuerte polémica, el desenlace sirvió como una inesperada plataforma de educación cultural, recordándonos que, en la era de la globalización, la curiosidad y el respeto por las tradiciones ajenas son tan esenciales como la música misma para unir a audiencias de todo el mundo.
