ZOÉ REGRESA A COLOMBIA EN BUSCA DE REVANCHA

Publicidad

POR: Damián Torres

Zoé vuelve a Colombia para presentarse en el Festival Cordillera. ¿Qué significa para ustedes volver a encontrarse con el público colombiano en un escenario que celebra lo mejor de la música latinoamericana?

«Estamos muy emocionados. Bogotá es nuestra siguiente fecha; allí arrancará un ciclo de shows importantes, empezando en el Festival Cordillera, y después seguimos con las fechas en el Estadio GNP de Ciudad de México. Estamos muy incrédulos de todo lo que está pasando porque sentimos una frescura en el aire, mucha energía positiva y muchas ganas de la gente de volver a ver a Zoé en vivo.

En el Vive Latino, a principios de este año —uno de los festivales más grandes en México— nos reencontramos para tocar por primera vez después de dos años y medio, y hubo mucha buena vibra en el aire. Fue un show de una hora que se sintió muy especial. Solo por eso se decidió programar una fecha más en el Estadio GNP de Ciudad de México; luego nos llegó la invitación del Cordillera, uno de los últimos festivales donde tocó Zoé y donde la última vez (2022) nos fue muy mal».

¿Qué influyó para que ese show no saliera como esperaban?

«Tuvimos una noche muy bizarra, con muchos problemas: un mal día y un mal momento. Por eso tenemos muchas ganas de ir, para revertir esa historia, porque sabemos que el público colombiano quiere muchísimo a Zoé. Además, el público colombiano es —creo que de toda Latinoamérica— el más eufórico. Es muy sorprendente lo que sucede cuando tocas en Colombia. A todos nos gusta mucho ir a tocar allá porque es increíble, es mágico, es una locura. Así lo describiría: es una fiesta con mucha euforia, se siente que viene del corazón. Por eso, aunque en la última oportunidad tuvimos una noche muy bizarra por culpa nuestra, no de la gente, queremos regresar a Colombia y dar un gran show».

Lograron sold out consecutivos en cinco fechas en el Estadio GNP (antiguo Foro Sol), con capacidad para más de 63.000 personas. ¿Qué pasa por tu mente al pensar que Zoé ha alcanzado un hito de esta magnitud?

«Una locura, porque esperábamos hacer uno y esperábamos vender los tickets para llenarlo, pero sucedió algo que nunca había pasado: se agotaron los boletos en minutos y no entendíamos cómo fue. Creo que hay una generación que nos ha seguido toda la vida y una generación nueva con muchas ganas de conocernos en vivo. Entonces, se duplicó y se convirtió de uno a cinco estadios GNP. Son más de 300.000 personas las que asistirán a estos conciertos».

Hablemos del nuevo sencillo Campo de fuerza: el regreso de la banda tras algunos años sin estrenos. ¿Cómo nació esta canción y qué representa para ustedes en este momento de su carrera?

«Representa mucha alegría; sentimos muy buen recibimiento. Creemos que por suerte la canción llegó en un gran momento. Tampoco teníamos pensado este año grabar nada nuevo. Cuando se planeó lo del GNP, no había un plan de hacer canciones, pero nos entró esa vibra de que estaría bueno. Empezamos queriendo hacer una y luego, montando todo lo necesario para prepararse y grabar algo, dijimos: “bueno, vayamos por dos canciones”. Creíamos que era un gesto de darle a la gente algo nuevo, algo más reciente.

Lo último que grabó Zoé fue en 2020, entonces era un gesto porque no había tiempo de hacer un álbum. Cuando hacemos un disco, casi todo el año se planea alrededor de esa grabación. Primero se compone, luego se hace preproducción, después se hace un break, se vuelve a hacer otra especie de preproducción ya más enfocada a la grabación, luego se graba y se acaba yendo todo el año. Y aquí ya estaban las fechas pactadas.

Campo de fuerza es una canción muy rockera y pronto escucharán la segunda —ahí viene la otra sorpresa—. Te lo cuento: ya estamos filtrando un poquito, pues ya falta poco tiempo para que salga la otra… Estamos muy emocionados. Creo que ambas canciones contagiarán mucho y van a funcionar muy bien en el nuevo show».

En cuanto a la inspiración detrás de su música, se siente una mezcla de melancolía, espiritualidad y fuerza. León Larregui dijo que ponerse los audífonos es como entrar en un “campo de fuerza”. Hablemos de la inspiración detrás de la canción y qué representa para ti ese “campo de fuerza”.

«Campo de fuerza es muy sencilla, muy simple, muy directa. León cantó con una energía que nos recuerda un poco a los inicios, sobre todo a Rocanlover. También suena un poco a los demos antes del primer disco, que mucha gente no conoce. Cuando Zoé tocaba en la Ciudad de México, todavía eran demos y canciones inéditas. También suena un poco a Razor Blade, que es del disco homónimo, el primero. Entonces, entre el primer disco, el Rocanlover y un poquito del Memo Rex Commander y el Corazón Atómico de la Vía Láctea, aunque tiene la sofisticación en ciertas cosas de lo reciente de Zoé. Creo que es un híbrido: tiene combinada la estética antigua de Zoé con la actual, sobre todo en la canción que sigue. Ahí lo van a notar.

Para mí, Campo de fuerza representa lo que puede ser un encuentro que dispare amor, una amistad muy pura o una situación de aventura, de esas experiencias de vida que te separan de todo lo que está pasando en tu vida actual y te hacen estar muy presente, muy lleno de vida. Te hace sentir fuerte, protegido, animado, con ganas de seguir adelante, de estar muy en el momento y que te sientas invencible, que nada te puede tumbar. Estás protegido con una fuerza inexplicable.

La esencia de la música, más allá de la letra —que la puedes tomar literal o de otra forma—, es interpretarla de muchas maneras, lo que te hace sentir la letra junto con la música, el efecto de las guitarras, del ritmo, del bajo. Esta es una canción con mucha energía y fuerza; te hace sentir protegido, te pone de buenas, te levanta».

Aparte de ser baterista de la banda, también eres director. ¿Cómo te gustaría continuar desarrollando esa faceta? ¿Tienes algún otro proyecto de este tipo con Zoé?

«Sí. De hecho, cuando entré a la banda en 2006, en la época del Memo Rex, yo los conocí antes como amigo, como músico de otra banda; yo dirigía videos. Con Zoé empecé dirigiendo algunos videos: hice un pequeño documental del Unplugged llamado Construyendo música de fondo. Luego hice el documental Panoramas; después filmé mi primera película de ficción que se llama El comediante; eso me inyectó mucha energía para seguir en la línea del cine.

También hice un documental que no puedo revelar porque no se ha estrenado, y estoy haciendo otro documental con Latin Mafia, que saldrá en diciembre de este año y estoy muy contento. Con Zoé, mi ilusión en el futuro es hacer otro documental distinto a Panoramas, con un perfil más biográfico, más de toda nuestra historia y con mucho archivo».

Zoé siempre ha sabido reinventarse sin perder su esencia. Teniendo en cuenta el proceso creativo de la banda después de tantos años tocando juntos, ¿cómo ha cambiado la dinámica de componer y grabar entre ustedes?

«Estar en una banda tiene aspectos positivos y negativos. A veces todo es bueno en cuanto a lo creativo, la respuesta que recibes de la gente, lo que te dan los shows; pero también es desgastante. Se sacrifica mucho poder estar cerca de la familia o con amistades; te aleja de tu gravedad de casa y eso es raro, desorientador, te pierdes. Y todos hemos sentido ese efecto a lo largo de nuestras vidas. No son vidas tradicionales en cuanto a que puedas estar en tu espacio seguro, en casa, con familia.

Ahora que hemos descansado, recuperamos un poco de eso; pero durante diez o quince años fue muy vertiginoso lo que vivimos: viajando tanto y haciendo tanta música sin parar. Ahora, por la trayectoria del grupo, nos podemos dar el lujo de parar y dosificarnos un poco. Esperemos que el futuro sea así, un poco más medido; pero también hacer cosas de escala mayor, como lo que está sucediendo con los estadios».

Para finalizar, ¿qué mensaje te gustaría enviar a los fans colombianos, antes del tan esperado regreso a nuestro país?

«Nos vemos en unas semanas. Gracias por acompañarnos a lo largo de la carrera y crecer con nosotros. Ojalá tomen Campo de fuerza como un regalo. A nosotros nos llegó como un regalo. Nos sentimos muy afortunados de haber llegado a ese tema y de compartirlo ahora con ustedes».