Lacoste ha construido una identidad que trasciende las tendencias y las temporadas. Desde su fundación en 1933, la firma francesa ha mantenido una visión ya identificada a metros por todos y son prendas funcionales, con un estilo minimalista y clásico.
Esa herencia continúa vigente en cada una de sus colecciones y también en los espacios donde la marca conecta con su comunidad. Recientemente, Lacoste abrió las puertas de su nueva tienda en el centro comercial Parque La Colina, en Bogotá, ampliando su presencia en la ciudad con una propuesta que da la bienvenida a muchos hombres de la capital a tener estas piezas en su clóset.
Para celebrar este nuevo capítulo, la marca organizó un encuentro especial junto a Esquire Colombia con motivo del lanzamiento de la edición de junio-julio, que tiene a Sebastián Martínez como protagonista de portada.La velada tuvo a invitados especiales, embajadores de la marca, representantes de la industria creativa y amigos de la casa en un espacio muy cool y ameno, en esta nota te contamos como se vivió;
¿Cómo se convirtió Lacoste en una referencia de la moda masculina?
La historia de Lacoste comenzó en las canchas de tenis. René Lacoste, tenista francés y fundador de la marca, transformó la forma de vestir dentro del deporte al diseñar una prenda más cómoda y ligera que las camisas de manga larga utilizadas durante la época.
Así nació el polo L.12.12, una pieza confeccionada en tejido piqué que rápidamente se convirtió en un símbolo de elegancia relajada. Además, René Lacoste marcó una pieza icónica en la industria al incorporar el cocodrilo en el exterior de la prenda, convirtiéndose en uno de los primeros deportistas en utilizar un logotipo visible.
Con el paso de las décadas, la marca amplió su catálogo hacia nuevas categorías como calzado, fragancias, accesorios y prendas de vestir. Hoy, el cocodrilo continúa siendo uno de los emblemas más reconocibles de la moda internacional y una referencia dentro del vestuario masculino.



La apertura de Lacoste en Parque La Colina
La reciente apertura de la tienda Lacoste en el centro comercial Parque La Colina refuerza la estrategia de crecimiento de la firma en Colombia y responde al interés de la marca por fortalecer la relación con sus consumidores.
El nuevo espacio ofrece una experiencia alrededor del universo Lacoste, reuniendo algunas de sus líneas más representativas en un entorno que refleja la identidad de la casa francesa. Precisamente, este escenario fue el elegido para celebrar la nueva edición de Esquire Colombia, convirtiéndose en el lugar ideal para reunir a invitados que comparten una visión común sobre la moda masculina y el estilo del hombre actual.
¿Cómo se vivió el evento de Lacoste y Esquire Colombia?
La presentación de la edición de junio-julio de Esquire Colombia reunió a varias personas importantes para ambos nombres, tanto Lacoste como Esquire Colombia. La música estuvo a cargo de un DJ invitado, mientras las bebidas, los brindis y los diferentes espacios creados para capturar fotografías acompañaron cada momento de la velada.
A lo largo de la noche, los asistentes recorrieron la tienda, exploraron las colecciones de la marca y participaron en algunas entrevistas sobre moda y estilo. Más allá del lanzamiento editorial, el encuentro sirvió para fortalecer vínculos entre personas que entienden el vestir como una extensión de su personalidad y una herramienta para expresar quiénes son.



Sebastián Martínez y su protagonismo en la portada de Esquire
A lo largo de su carrera, el actor ha construido una imagen basada en un estilo que trasciende con el tiempo… la fidelidad a él mismo, valores que conectan con la visión que comparten Esquire y Lacoste sobre el hombre contemporáneo.
Las marcas de moda ya no solo presentan colecciones. Cada vez más, buscan crear experiencias que generen conversaciones relevantes y fortalezcan comunidades alrededor de la moda.
El encuentro entre Lacoste y Esquire Colombia en Parque La Colina reflejó esa idea. A través de la moda, la música y el diálogo, la noche confirmó que el estilo masculino actual se construye desde la capacidad de conectar con otros desde la propia identidad.
