Six Senses ha construido una identidad propia dentro de la hotelería de lujo. Esa visión ha acompañado a la marca desde su fundación en 1995 y hoy sigue presente en cada uno de sus proyectos alrededor del mundo. Actualmente, la cadena tiene 27 hoteles y resorts en 21 países. Aunque cada destino tiene características distintas, todos comparten la misma intención de hacer sentir al huésped parte de la cultura local y, de esta forma, mejorar su experiencia.
A través de estos dos proyectos, Six Senses muestra cómo adapta su concepto de hospitalidad a escenarios completamente diferentes, manteniendo una misma identidad. Conoce en esta nota la identidad de Six Senses y la propuesta que ofrece.
¿Qué hace diferente a Six Senses?
Six Senses nació en 1995 y, desde entonces, ha desarrollado una forma de entender la hospitalidad para que las personas sientan que el viaje va más allá del alojamiento. Cada hotel busca crear una relación directa con el destino mediante planes 360 que buscan ofrecer experiencias alrededor del lugar. Además, hoy cuenta con 43 proyectos firmados que se encuentran en diferentes etapas de desarrollo; es decir, se proyecta una expansión enorme.
Lo que hace diferente a Six Senses es que dos hoteles de la misma marca pueden ofrecer experiencias muy diferentes entre sí. Por un lado, Ibiza desarrolla una propuesta vinculada con el Mediterráneo y la producción agrícola local, mientras que Roma tiene ese punto de conexión a través de la restauración de un edificio histórico y de su relación con algunos de los espacios patrimoniales más importantes de la ciudad.

Six Senses Ibiza
Ubicado frente a la bahía de Xarraca, en el extremo norte de Ibiza, Six Senses Ibiza ocupa un terreno de ocho hectáreas con vistas al Mediterráneo. La propiedad fue, además, el primer resort de las Islas Baleares en obtener la certificación BREEAM, un reconocimiento relacionado con la sostenibilidad en la construcción y operación de edificios.
Uno de los proyectos más representativos del resort es Can Tanca, una finca situada a pocos minutos del hotel que es conocida, en gran parte, por su propuesta gastronómica. Los ingredientes cultivados allí llegan directamente a restaurantes como The Orchard y también forman parte de las bebidas preparadas en The Pharmacy Bar.
El recorrido de esos alimentos también forma parte de la experiencia del huésped. Durante la semana, el resort organiza actividades donde los visitantes pueden conocer los sistemas alimentarios, la conservación de semillas autóctonas e incluso la importancia de mantener suelos saludables.
Six Senses Ibiza dispone de un spa subterráneo de 1.200 metros cuadrados y de los programas de longevidad de RoseBar, que complementan la propuesta del resort.
Six Senses Rome
Six Senses Rome se encuentra en el Palazzo Salviati Cesi Mellini, un edificio del siglo XV ubicado en el centro histórico de la capital italiana. Durante la restauración del edificio se conservaron elementos arquitectónicos de distintas épocas. Entre ellos destacan columnas con más de 600 años de antigüedad y una pila bautismal del siglo IV que hoy puede observarse bajo un suelo de cristal en BIVIUM, espacio de encuentro del hotel.
El vínculo con la ciudad también forma parte del proyecto. Gracias a una colaboración con la iglesia de San Marcello al Corso, cuya fachada de mármol fue restaurada durante las obras previas a la apertura del hotel, los huéspedes pueden acceder a espacios que habitualmente pasan desapercibidos. Entre ellos se encuentran una pintura de Anthony van Dyck y un baptisterio del siglo VIII situado bajo la nave de la iglesia.

Six Senses desarrolla cada uno de sus hoteles a partir de las características del lugar donde se encuentra. En Ibiza, la propuesta gira alrededor del paisaje mediterráneo. En Roma, gira alrededor del patrimonio arquitectónico. Ambos proyectos comparten una misma visión de hospitalidad llena de experiencias pensadas para conectar a los huéspedes con cada destino.
