Estos son los restaurantes que pusieron a Colombia en el mapa gastronómico mundial

Estos son los restaurantes que pusieron a Colombia en el mapa gastronómico de Latinoamérica y a nivel mundial.

Colombia encabezó por primera vez Latin America's 50 Best. Estos son los cinco restaurantes que lo hicieron posible y que debes reservar - EL CHATO

Colombia lleva años siendo destino obligado para quienes viajan por el fútbol, la naturaleza o los negocios. Lo que cambió en los últimos años es que ahora también se viaja por la comida, y los números respaldan eso. Salir a comer bien en Colombia ya no es una coincidencia afortunada, es una intención que cada vez más personas tienen antes de aterrizar. Aquí están los restaurantes que merecen esa intención.

El reconocimiento Latin America’s 50 Best Restaurants es el ranking más importante de gastronomía de la región. Colombia no solo está en la lista, sino que la encabeza por primera vez en la historia. El Chato, el restaurante del chef Álvaro Clavijo en Bogotá, fue coronado como el Mejor Restaurante de América Latina 2025, convirtiéndose en el primer colombiano en alcanzar ese puesto desde que existe el ranking.

Pero El Chato no fue el único representante. Colombia tuvo cinco restaurantes en el top 50. Te los presentamos uno por uno.

Los mejores restaurantes de Colombia

  • El Chato — Bogotá
  • Leo — Bogotá
  • Afluente — Bogotá
  • Humo Negro — Bogotá
  • Manuel — Barranquilla

El Chato

Restaurante El Chato en Bogotá — FOTO: El Chato

Bogotá

El número uno de América Latina no tiene menú de show ni pretensiones de museo. El Chato es un bistró contemporáneo en Chapinero Alto que desde que abrió en 2017 decidió que su cocina iba a girar alrededor de los productores con quienes trabaja, no al revés. Álvaro Clavijo, el chef detrás del proyecto, pasó años en cocinas de Nueva York, París y Copenhague, trabajando en Per Se, L’Atelier de Joël Robuchon y Noma, antes de volver a Bogotá con sus ahorros y abrir algo completamente diferente a lo que el mercado bogotano esperaba. Lo que empezó con corazones de pollo como plato estrella hoy es el mejor restaurante del continente, con platos como tartar de ternera con tendón y yacón, caracol marino con chicharrón de bayas doradas, o corazón de palma con rambután y algas. El ambiente es acogedor y sin solemnidad, que es exactamente lo que Clavijo se propuso desde el principio.

Calle 65 #4-76, Chapinero Alto, Bogotá

Leo

Restaurante Leo
Restaurante Leo en Bogotá — FOTO: Leo

Bogotá

Si hay un proyecto gastronómico en Colombia que funciona simultáneamente como cocina, investigación y causa social, es Leo. La chef Leonor Espinosa lleva dos décadas explorando ingredientes colombianos poco conocidos y defendiendo las comunidades que los producen. El restaurante, tiene dos espacios bajo el mismo techo, el comedor principal donde se despliega el menú degustación de cinco, ocho o doce platos que recorre la biodiversidad del país, y La Sala de Laura, administrada por su hija y sommelier Laura Hernández Espinosa, con un enfoque más relajado centrado en vinos y destilados colombianos de la línea Territorio que ella misma creó. En 2024, Hernández Espinosa ganó el premio al Mejor Sumiller de América Latina y su barra entró en la lista ampliada de The World’s 50 Best Bars. Espinosa, por su parte, fundó FunLeo en 2008, una organización sin fines de lucro que trabaja para preservar las tradiciones gastronómicas de comunidades marginadas colombianas. Es el tipo de lugar donde la cena tiene contexto.

Cl. 65 Bis #4-23, Bogotá

Afluente

Restaurante Afluente
Restaurante Afluente en Bogotá — FOTO: Afluente

Bogotá

Afluente en español puede referirse a un tributario de río, y el nombre no es accidental. El restaurante existe porque existen los páramos colombianos, esos ecosistemas de alta montaña que por siglos han sido fuente de agua para Bogotá y de productos para las comunidades indígenas que los habitan. El chef Jeferson García los convirtió en el eje de su propuesta, usando una selección de ingredientes de los páramos y ecosistemas conectados que va cambiando según la temporada. García pasó por Boragó en Santiago, Gaggan en Bangkok, GA en Tailandia y Jordnaer en Dinamarca antes de abrir Afluente, y esa formación se nota en la precisión con que trabaja los ingredientes, aunque el espíritu del lugar apunta al territorio colombiano en cada plato. El comedor, con paredes de textura rugosa, tonos apagados y maderas, acompaña bien esa idea de cocina arraigada en el paisaje.

Kr 3a 57-35 Chapinero Alto, Bogotá

Humo Negro

Restaurante Humo Negro
Restaurante Humo Negro en Bogotá — FOTO: Humo Negro

Bogotá

El nombre surgió de forma involuntaria, cuando el chef Jaime Torregrosa encendió la parrilla por primera vez mientras construía el local, el humo salió denso y oscuro. Así quedó bautizado. Torregrosa, que trabajó en Fäviken en Suecia y estudió en el Centro Culinario Vasco en España, volvió a Colombia con una idea que mezcla el espíritu del izakaya japonés con sabores latinoamericanos, nórdicos y colombianos. El resultado es un lugar informal con pequeños platos para compartir, maridajes de cócteles cuidadosamente pensados y una banda sonora que dice bastante sobre el ambiente que se busca crear. Las ostras a la parrilla con crema quemada son el plato emblema, el ceviche de cangrejo azul con setas de coliflor y chips de plátano es otro favorito, y si el menú omakase está disponible, es la opción que mejor muestra lo que el equipo puede hacer. Torregrosa también obtiene el pescado pirarucu directamente de proveedores responsables del Amazonas, apoyando comunidades pesqueras mientras cuida el ecosistema.

Cra. 5 #56-06, Chapinero, Bogotá

Manuel

Restaurante Manuel
Restaurante Manuel en Barranquilla — FOTO: Manuel

Barranquilla

Fue el primer restaurante de Barranquilla en aparecer en la lista extendida de Latin America’s 50 Best en 2023, y desde entonces no ha parado de subir, entró al top 50 principal en 2024 y repitió en 2025 en el puesto 46. Manuel Mendoza, más conocido como Mane, creció cocinando arroz con cerdo con su abuela, estudió administración de empresas porque sus padres insistieron, y terminó formándose en cocina con la misma seriedad que puso en los negocios. El restaurante que lleva su nombre opera con ingredientes colombianos como maíz de Montes de María, atún del Pacífico y quesos añejados en Cundinamarca y Boyacá, pero los trabaja con una mirada internacional que los eleva sin quitarles identidad. El tiradito de medregal, el pez que nadie conocía en la región y que Mane convirtió en plato estrella desde el día uno con aceite de oliva extra virgen y ponzu, sigue en carta. La mousse de cangrejo con aguacate ahumado y salsa de cazuela también.

Cra. 55 #74-125, Barranquilla

Cinco historias distintas, una misma conclusión, la cocina colombiana está en un momento que no tiene precedentes. No es un fenómeno de un restaurante ni de un chef, es una generación completa de cocineros que salió a aprender el mundo, volvió con todo eso aprendido y decidió trabajar exclusivamente con lo que tiene en casa. La próxima vez que alguien te pregunte a dónde ir a comer bien en Latinoamérica, ya tienes la respuesta.

TAGGED: