El Estadio Nemesio Camacho El Campín de Bogotá se vistió de gala para despedir a la Tricolor en una jornada cargada de emociones, música y fervor patriótico en el partido Colombia vs Costa Rica antes que empiece el Mundial 2026. La velada no solo vibró con el fútbol y los goles, sino con un despliegue cultural que unió a más de 35,000 espectadores en una sola voz.
La expectativa por ver al equipo dirigido por Néstor Lorenzo se complementó perfectamente con un espectáculo musical de primer nivel, diseñado para contagiar de optimismo a todo el país. Desde tempranas horas, las gradas del máximo escenario de los capitalinos se llenaron de camisetas amarillas, banderas y una energía festiva que recordó las grandes citas mundialistas del pasado, consolidando a Bogotá como el epicentro de la pasión futbolera en esta histórica jornada de despedida.

¿Quiénes fueron los artistas en el partido Colombia vs Costa Rica?
Los artistas en el partido Colombia vs Costa Rica fueron el ícono del pop-vallenato Carlos Vives y la aclamada banda bogotana Morat. Ambos actos se encargaron de encender la fiesta en las tribunas de El Campín.
El rugido de Morat en su propia casa
La agrupación Morat, originaria de Bogotá, abrió la jornada musical desatando la euforia de los asistentes. Con su característico estilo de pop/rock y letras que conectan de forma inmediata con el público joven, los integrantes de la banda ofrecieron una presentación enérgica.
Carlos Vives y el orgullo de la tierra
Por su parte, Carlos Vives demostró una vez más por qué es el embajador musical de la colombianidad por excelencia. El samario saltó al gramado de El Campín con su banda para interpretar esos himnos que celebran la diversidad y la alegría del territorio nacional. Vives logró una comunión perfecta con los más de 35,000 hinchas, transformando el ambiente frío de la tarde-noche bogotana en una auténtica celebración tropical que dejó la motivación por las nubes antes de los actos protocolarios.

El Himno Nacional en el partido Colombia vs Costa Rica
Una vez concluidos los espectáculos de los artistas, el momento de mayor carga emotiva se vivió durante los actos oficiales. El llamado del megáfono del estadio invitando a los colombianos a unirse en una sola voz dio paso a una interpretación conmovedora del Himno Nacional de la República de Colombia. Los once futbolistas titulares, abrazados en el centro del campo, cantaron con notable fervor, un gesto que fue replicado de manera unánime por la totalidad de los asistentes en las tribunas.
Este acto de unión no pasó desapercibido y se perfila como el estándar de lo que se vivirá en los estadios de México y Estados Unidos, donde la masiva presencia de migrantes colombianos asegura un respaldo absoluto en cada compromiso. La energía exhibida por referentes históricos como James Rodríguez en el banquillo, sumada al entusiasmo de los debutantes, dejó claro que el grupo se encuentra cohesionado y enfocado en cumplir un rol destacado en el plano internacional.

La histórica jornada en El Campín demostró que la Selección Colombia emprende su camino hacia la cita mundialista arropada por el fervor incondicional de todo un país, donde el fútbol y la cultura se fusionaron en un solo sentimiento. Las presentaciones de Carlos Vives y Morat no solo encendieron la fiesta en las tribunas de Bogotá, sino que sirvieron como el preludio perfecto para el momento más emotivo de la noche: un Himno Nacional cantado a todo pulmón que reflejó la unión y cohesión de un plantel listo para hacer historia.
