Llegamos al 2026 y en el aire se siente una energía de éxito. Dicen que es el «año 1», y según la numerología, es el momento ideal para planear y construir la vida que deseamos. Pero sabemos que no podemos dejarle todo al universo: hay que tomar acción, planificar, crear y, sobre todo, confiar. Por eso, buscamos a personas que son ejemplo de éxito en diferentes áreas. En esta edición, el protagonista es Juan Felipe Samper: músico, multiinstrumentista, compositor, actor y cantante colombiano.
Tuvimos una charla directa, honesta y clara de la que puedes sacar muchos consejos si quieres ser parte de los hombres exitosos de 2026. Aquí no hay miedo a equivocarse, solo una lista de posibilidades. Todo suma. Además, Juan Felipe representa al hombre moderno que cree en la manifestación, la visualización y en construir su realidad.
Si a él le ha funcionado… ¿por qué a ti no?
De baterista tímido a artista integral: los inicios de Juan Felipe Samper en la música
Reinventarse no es una opción cuando eliges una vida artística: es parte del camino. Juan Felipe Samper lo sabe bien. De baterista tímido a solista, actor y nominado a los Latin Grammy, el artista colombiano ha transitado distintos escenarios, roles y procesos personales que hoy se convierten en una historia de aprendizaje, disciplina y evolución creativa.
En esta conversación, Samper reflexiona sobre sus inicios, el trabajo en equipo, la importancia de la mentalidad, el perfeccionismo y las decisiones que lo llevaron a construir una carrera diversa sin perder su esencia.
«Cuando empecé en la música era baterista; no era cantante ni guitarrista. Era un tipo sumamente tímido que se escondía detrás de los tambores, pasándola bien ahí. Sabía, dentro de mí, que quería expresar muchas cosas, que tenía el talento para tocar piano, cantar y tocar guitarra; pero no daba el paso.
Tenía dieciséis años cuando empezó todo esto. No sé si a todos nos pasa (me imagino que sí), pero estás un poco perdido en ese momento en la vida. Estás más de joda, pasándola bien con tus amigos. Sientes que todo va a ser eterno.»

Aprender el negocio desde temprano: enfrentarse a la industria musical
«A mí esta banda (Atabake) me permitió soltarme en todos los sentidos y me dio los primeros grandes golpes de enfrentarme con la burocracia de un sistema de entretenimiento que te pide, y te pide, y te pide más, y que no es solamente pasarla bien. Fue maravilloso, de verdad. Si miro hacia atrás, fue fantástico haber empezado tan chiquito en el mundo real de este negocio del entretenimiento.»
En este camino descubrió que el trabajo en equipo no es tan fácil como parece, pero sí es esencial para alcanzar el éxito. Una de las reglas básicas, especialmente en el mundo creativo, es dejar el ego a un lado y aprender a escuchar.
«El trabajo en equipo es fundamental para tener una banda, hacer una obra de teatro, estar en una producción de televisión o de cine. Todas las piezas tienen que funcionar. Yo propongo la analogía del fútbol: puedes hacer muchos goles, pero si la defensa no funciona, hermano, no vas a ninguna parte […] Y eso pasa con la música: puedes tener el mejor baterista, pero si el guitarrista no está ahí poniéndola bien, vas a sonar mal.»
«Considero que la clave está en no ser egoísta. Y te lo digo también para la sociedad: no puedes pasarte la vida tratando de que los demás sean una extensión de tu conciencia.»
Manifestación y mentalidad: el camino a los Latin Grammy
«‘Si antes de los 25 años no estoy nominado a un Grammy, dejo esto de lado’. Lo dije como de risa y creo que ahí pasa algo muy bonito: siento que sí existe este tema de la manifestación. Cuando recibí la noticia de la nominación a los Latin Grammy grité: «¡Estamos nominados, estamos nominados!». Estábamos en el carrusel de las maletas en el aeropuerto y solo gritábamos, saltábamos, no lo podíamos creer.»
Aunque la visión fue clara desde temprana edad, los miedos, inseguridades y dudas estaban presentes, al igual que las certezas. No se nace con el éxito garantizado, pero sí con el hambre de alcanzarlo.
«Cuando eres solista cambia totalmente esto: te corren el piso y estás solo. El arte en mi vida tiene una particularidad muy especial. No sé si todos quienes hacemos arte lo vivimos igual, pero en mi caso es lo más importante. Ser solista era enfrentarme a lo que me había definido como persona, así como enfrentarme a todos mis miedos y mis inseguridades, pero sobre todo a mis seguridades.»

El perfeccionismo y la autoexigencia como parte del proceso creativo
«Encontré que soy tremendamente romántico. Es una cosa novedosa para mí. Siempre me consideré un chico rudo, el pelado (como decimos en Colombia), el pelilargo que tocaba guitarra, el más roquero de la banda… Y te encuentras con este personaje súper baladista, romanticón, ahí dentro.»
«El perfeccionismo. Este fue un camino de empezar a quitarme eso y comenzar a aceptarme, sin ese perfeccionismo. Ese perfeccionismo va también de la mano con lo que te digo: siempre fui muy fuerte conmigo mismo en términos de ser amable, de ser buena onda, de tener la cara todo el tiempo feliz. Hablo de ser excelente en cada área de mi vida.»
Colaboraciones, música global y aprendizajes inesperados
¿Por qué la historia de Samper es una historia de éxito? Bueno, imagina que pasó de tocar la batería a estar en el cuarto creativo de uno de los artistas más influyentes de la historia: Justin Bieber. Los lugares a los que te lleva la constancia y el talento son espectaculares, tanto que incluso lo llevaron a una nominación a los Grammys.
«El equipo de Justin Bieber me dice que si puedo ir a su hotel, que tendré una reunión con él. Hablo con su equipo, me dicen que está interesado en hacer unas cosas, pero necesitan un músico de mis características. Al otro día llegamos al estudio y estaba él. Llegó y fue muy amable. ‘Vamos a hacer esta canción’, me dijo. Y me preguntó si yo había oído Despacito. Y pues mira en lo que terminó.»
La actuación como espacio de libertad y crecimiento personal
No solo se trata de dar un paso fuera de la zona de confort, sino de dar el salto: cambiar de dirección, adentrarse en nuevos retos. Eso fue lo que llevó a Samper a un mundo de actuación, arreglos, pero sobre todo de transformación, y a convertirse en una persona diferente para descubrir quién es realmente.
«Vengo de hacer un par de personajes gays, ambos diferentes uno del otro. Está muy cool darse esas libertades, jugar a ser otras personas, ponerte en los zapatos de alguien más, recibir vara (como dicen acá). Es demasiado lo que aprendes de la actuación. Es algo que no voy a dejar nunca.»

La mente, la meditación y el equilibrio emocional en la vida artística
«Me di cuenta del poder de la mente en estas cosas. Desde ahí fue que empecé con el tema de las meditaciones, de preparar el cuerpo y la mente: vamos a vivir esto, vamos a pasar por esto. Y así mismo, cuando sales, haces un switch y estás en el otro lado. Tiene mucha humanidad ahí, es muy persona.»
La historia de Juan Felipe Samper es la de un artista que entendió que crecer implica transformarse, pero también representa la de millones de personas: aquellos que sueñan con el éxito en todos los sentidos, los que sienten un llamado, los que saben que para llegar al frente, primero hay que destacarse desde atrás.
¿Qué deberías llevar en tus herramientas emocionales este 2026? Según Samper: confianza en uno mismo, manifestación, eliminar el ego y, sobre todo, atreverse a dar el paso.
