Slim metal glasses: el accesorio minimalista que domina el estilo masculino

Delgados y metálicos, casi imperceptibles y, paradójicamente, imposibles de ignorar. Las slutty little glasses son —sin temor a equivocarnos— el accesorio más hot del año… Si no nos creen, solo vean a los celeb crushes del momento.

Las slutty little glasses dominaron Hollywood en 2025. Foto: Marty Supreme

POR: Luis Téllez

Lo que para el mundo del cine parecía un simple prop que adorna a un personaje terminó moldeando las tendencias de moda actuales. Jonathan Bailey, en el tráiler de Jurassic World: Rebirth, portando unas delicadas gafas de montura de alambre, acaparó la conversación desde el estreno del tráiler, durante toda la gira de prensa y semanas después del estreno en cines.

Si hacemos memoria, el fenómeno empezó a gestarse a principios de año, en plena temporada de premios, cuando Drew Starkey protagonizó Queer. Después de que Bailey lo potenciara en el verano, seguramente se prolongará hasta fin de año con el estreno de Marty Supreme, cuando un Timothée Chalamet con gafas se adueñe de nuestros feeds de Instagram. La pregunta es inevitable: ¿es el personaje, el actor o las gafas como común denominador lo que nos tiene soltando likes sin parar?

Nuestra apuesta va para la última opción, lo que el diseñador Blakely Thornton acuñó como slutty little glasses. Pero ¿en qué se diferencian unas gafas normales de una versión slutty —de ojo alegre, a falta de una palabra mejor (y no insultante)—? Una delicada montura metálica, cristales transparentes y ese inocente aire de intelectual sexy, podríamos pensar inicialmente, aunque va más allá de eso. En Bailey, el contraste entre su físico atlético y su mirada de profesor universitario desbloquea una fantasía: el hombre que es fuerte, pero prefiere que su cerebro hable antes que sus músculos. En Drew Starkey, las gafas parecen un accesorio de estudiante ingenuo que eligió sin pretensiones, más funcional que estético, con un aire clásico que sugiere que su galanura nunca está por encima de su profesión o su mundo interior.

Son, en esencia, como la lencería: revelan más de lo que esconden, aún cuando permiten ver gran parte de los rasgos faciales y es más difícil ocultarse detrás de ellas. Como explica la escritora Meg Walters, estas gafas conectan y seducen la mirada femenina y queer al presentar un tipo de héroe que desafía los clichés de masculinidad tradicional, encontrando atracción en la inteligencia, la vulnerabilidad y la inocencia y no solo en la apariencia física y dominancia.

La moda ha tomado nota: el diseñador Michael Rider puso gafas pequeñas y metálicas a sus modelos en su desfile debut para Celine, la marca Dunhill no se quedó atrás y, como sabemos, Giorgio Armani es una fuerza constante que aboga por estilos como estos —el mismo Bailey protagonizó la campaña de eyewear de la marca un año antes—. Además, lejos de dejar que esta fiebre se diluya, la transformó en una causa: en colaboración con la marca londinense Cubitts, lanzó una edición limitada de gafas de sol inspiradas en las que usó en Jurassic World: Rebirth; los ingresos apoyan The Shameless Fund, la fundación LGBTQI+ que creó Bailey en 2024. Una jugada maestra: convertir un accesorio viral en un gesto con propósito.

Así que sí, queramos o no —y aunque lamentemos nuestros lentes de contacto— las slutty little glasses están en todas partes y lo seguirán estando por un buen rato. Y aunque no todas las personas seamos tan irresistibles físicamente como Jonathan Bailey o Drew Starkey, este año, un par de lentecitos metálicos bien elegidos puede ser el detalle más seductor de nuestro look.

Más que un accesorio: un statement de sensualidad intelectual. Foto: Cillian Murphy como Jonathan Crane

Arriba: Timothée Chalamet durante la grabación de Marty Supreme, producción de A24.

Abajo: Jonathan Bailey en Jurassic World Rebirth. Fotografía de Jasin Boland / Universal Pictures & Amblin Entertainment.

Jonathan Bailey, el hombre más sexy del mundo, aprueba este estilo de anteojos que combina elegancia y personalidad.