Cookie Stuffing: El escándalo que amenaza con mandar a prisión a la hija de Bill Gates

Esta práctica viola los contratos de afiliación y puede calificar como fraude electrónico federal en Estados Unidos.

Mensajes internos filtrados sugieren que Phoebe Gates sabía desde diciembre de 2025 que su app cobraba comisiones fraudulentas - pexels

Ser hija de uno de los hombres más ricos del mundo no te libra de terminar bajo la lupa de una investigación federal. Phoebe Gates, la menor de los hijos de Bill Gates, enfrenta ahora mismo uno de los escándalos más serios de su corta carrera como emprendedora, después de que una investigación de Bloomberg encontrara evidencia de que su startup de compras, Phia, habría estado cobrando comisiones por ventas que en realidad nunca generó.

Lo que en un inicio se presentó como un simple error de programación, hoy se perfila como algo mucho más grave, mensajes internos filtrados sugieren que tanto Gates como su cofundadora, Sophia Kianni, sabían exactamente lo que estaba pasando desde meses antes de que el problema saliera a la luz pública.

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El cookie stuffing representó el 51% de las ventas que Phia se atribuyó en junio, según un análisis interno de la empresa – pexels

¿Qué pasó con la hija de Bill Gates?

Phoebe Gates fundó junto a Sophia Kianni, su excompañera de cuarto en Stanford, la startup Phia, una extensión de navegador presentada como un asistente de compras que ayuda a encontrar precios y descuentos en internet. El proyecto atrajo capital importante y hasta contó con el propio Bill Gates como participante dentro de la empresa. Pero en julio de este año, Phia reconoció públicamente que una función de su código estaba generando «atribuciones erróneas» en las ventas, algo que en ese momento se explicó como un fallo técnico detectado recientemente y corregido de inmediato. El problema es que una investigación posterior de Bloomberg, basada en mensajes internos de Slack, sugiere que esa versión de los hechos no era del todo cierta.

¿Qué es Phia?

Es la startup cofundada por Phoebe Gates y Sophia Kianni, lanzada con bastante ruido mediático en 2025 como una especie de asistente de compras impulsado por inteligencia artificial. Funciona mediante una extensión de navegador que acompaña al usuario mientras compra en línea, comparando precios, buscando descuentos y cupones disponibles. Cuando la extensión realmente ayuda a concretar una venta, la empresa recibe una comisión del comercio correspondiente, el mismo modelo que sostiene a miles de creadores de contenido y plataformas de afiliados en todo el mundo.

¿Qué es el «cookie stuffing»?

Es una técnica que consiste en colocar automáticamente una cookie de seguimiento en el navegador del usuario para que una empresa pueda atribuirse el mérito de una venta, incluso cuando esa persona jamás hizo clic en su enlace. En el marketing de afiliados normal, la comisión solo debería pagarse si el usuario hace clic real en el enlace de quien lo recomendó. Lo que los investigadores encontraron en Phia fue distinto, durante el proceso de compra, la extensión abría una pestaña en segundo plano y cargaba su propio enlace de afiliado sin que el usuario hiciera absolutamente nada, desplazando así el código de otros sitios que sí habían llevado realmente al cliente hasta la tienda. Según un investigador especialista en publicidad digital consultado por Bloomberg: «El requisito más fundamental en el marketing de afiliación es que la comisión solo se paga si un usuario hace clic. Las reglas no permiten clics falsos, simulados, imaginarios o hipotéticos. Solo vale un clic real».

¿Por qué es ilegal hacer cookie stuffing?

El cookie stuffing es ilegal porque rompe el principio fundamental sobre el que se sostiene todo el marketing de afiliados, la comisión solo debería pagarse si un usuario realmente hizo clic en un enlace específico y, a partir de eso, generó una compra. Cuando una empresa coloca su cookie de forma automática, sin que exista esa acción real del usuario, básicamente le está robando el crédito (y el dinero) a quien sí hizo el trabajo de atraer a ese cliente hasta la tienda, ya sea otro creador de contenido, una página de cupones o cualquier otra plataforma de afiliados. Además, casi todos los contratos que las empresas de afiliación firman con los comercios prohíben explícitamente esta práctica, así que no se trata solo de una cuestión ética, sino de un incumplimiento contractual directo. Cuando esa manipulación se hace a través de sistemas digitales y con la intención de obtener un beneficio económico indebido, como parece ser el caso de Phia, puede calificar legalmente como fraude electrónico en Estados Unidos.

Phoebe Gates
Phoebe Gates. la hija de Bill Gates – @phoebegates

¿Cómo afecta el cookie stuffing a otras empresas?

Más allá del golpe reputacional para quien lo practica, el cookie stuffing tiene víctimas muy concretas, todos los demás actores del ecosistema de afiliados que sí hicieron bien su trabajo. Si un creador de contenido publica un enlace y logra convencer a su audiencia de comprar un producto, pero justo antes de cerrar la compra otra empresa «roba» esa cookie con su propio código, ese creador pierde la comisión que le correspondía, sin siquiera enterarse de que pasó. Lo mismo sucede con páginas de cupones, blogs especializados o cualquier plataforma que dependa de estas comisiones como parte de su modelo de negocio.

¿Qué tan grande fue el impacto en los ingresos de Phia?

Bastante grande, y eso es justo lo que más levanta sospechas de que no se trataba de un error accidental. Según un mensaje interno de un científico de datos de Phia, revisado por Bloomberg, el cookie stuffing representó aproximadamente el 51% del valor total de mercancía que la empresa se atribuyó como ventas propias durante junio de 2026.

Los mensajes de Slack obtenidos por Bloomberg muestran que ambas fundadoras conocían el funcionamiento de estas herramientas desde diciembre de 2025, al menos siete meses antes de que la empresa reconociera el problema públicamente. En uno de los mensajes, Gates preguntó si una ventana automática para colocar la cookie estaba activa en todos los sitios con cupones, con el fin de «monetizar todo el volumen bruto de mercancía».

¿Qué consecuencias legales podría enfrentar Phoebe Gates?

Según el marco legal de Estados Unidos, si las autoridades logran demostrar que existió un esquema deliberado de fraude electrónico, la pena máxima contemplada es de hasta 20 años de prisión, además de multas y restitución económica. Sin embargo, hasta el momento Phoebe Gates no enfrenta cargos penales formales, y cualquier condena dependería de que una investigación oficial determine responsabilidades concretas y de que un tribunal encuentre pruebas suficientes de una conducta intencional, no de un simple error corporativo.

¿Quién es Phoebe Gates?

Es la hija menor de Bill Gates, cofundador de Microsoft, y actualmente una de las emprendedoras más mediáticas de su generación gracias a su cercanía con el mundo de la moda, la tecnología y las redes sociales. Antes de este escándalo, Phia había logrado levantar $43.5 millones de dólares en inversión, con nombres de peso como Vladimir Tenev (fundador de Robinhood), Iqram Magdon-Ismail (fundador de Venmo), Alexandre Arnault, y celebridades como Kim y Khloé Kardashian y The Chainsmokers entre sus inversionistas. Ese perfil, combinado con el apellido Gates, le dio al startup una visibilidad casi inmediata desde su lanzamiento, algo que ahora también la coloca bajo un escrutinio mucho más intenso del que enfrentaría cualquier otra startup en una situación similar.

El caso de Phia todavía no tiene un desenlace claro, por ahora no existen cargos formales contra Phoebe Gates, y la compañía asegura que ya retiró las funciones cuestionadas y está revirtiendo las comisiones mal atribuidas.