Salón Internacional del Automóvil 2025: el nuevo lenguaje de la movilidad global

Corferias
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Bogotá recibe nuevamente al evento automotor más importante de Colombia, en un año donde el sector redefine su rumbo entre electrificación, diseño y tecnología. El Salón Internacional del Automóvil 2025 no es solo una feria, sino el reflejo de cómo la industria global del motor se reinventa frente a nuevas reglas, nuevos consumidores y nuevas marcas que llegan dispuestas a cambiar el panorama.

El mundo del automóvil vive un momento de transición profunda. La electrificación, la inteligencia artificial, la conectividad total y la presión ambiental están redefiniendo el modo en que los fabricantes entienden el concepto de movilidad. En ese escenario, el Salón Internacional del Automóvil 2025 se consolida como un punto de encuentro entre el pasado y el futuro: una feria que muestra motores de combustión optimizados, pero también autos completamente eléctricos, híbridos enchufables y prototipos autónomos.

Bogotá, sede tradicional del evento, vuelve a recibir la cita automotriz más relevante del país del 14 al 23 de noviembre de 2025 en Corferias, con más de 60 marcas presentes, más de 130 expositores y la expectativa de superar los 250.000 visitantes durante los diez días de exhibición.
Fenalco y Corferias, organizadores oficiales, destacan que esta edición se realiza en un momento clave para el mercado colombiano: el país registra una recuperación sostenida en ventas, con un aumento progresivo en los segmentos eléctricos e híbridos, y un creciente interés del público por vehículos de nueva generación.

Si algo define la edición 2025, es la llegada de Tesla a Colombia. La marca estadounidense, que durante años fue un referente ausente en el país, se presenta oficialmente en el Salón como una de las grandes protagonistas. Su participación no solo representa una novedad comercial, sino un símbolo del cambio estructural que atraviesa la movilidad.

El stand de Tesla exhibirá los modelos más reconocibles de su catálogo, como el Model 3, el Model Y y la Cybertruck, con versiones adaptadas para el mercado latinoamericano. La marca también aprovecha la feria para anunciar su primera red de supercargadores en el país, con puntos proyectados en Bogotá, Medellín y la ruta hacia la Costa Caribe.

A su lado, la marca china Voyah, del grupo Dongfeng, hará su debut en Colombia. Este lanzamiento demuestra cómo China ha pasado de ser un exportador secundario a convertirse en un actor dominante en la nueva era eléctrica. Sus SUV de lujo, con autonomía superior a 500 kilómetros, se ubican en un segmento que apunta directamente al consumidor que busca tecnología sin depender de las marcas tradicionales.

La presencia de ambos fabricantes marca un hito: por primera vez, los vehículos eléctricos no son una promesa futura, sino una realidad exhibida y disponible para venta inmediata. El Salón 2025 será el escenario donde el mercado colombiano confirme si está listo para adoptar esta nueva etapa.

F1 LATAM

A diferencia de sus pares europeos o asiáticos, el Salón Internacional del Automóvil de Bogotá combina un carácter comercial con un enfoque educativo. Aquí no se trata solo de exhibir prototipos, sino de vender, cerrar negocios y promover la renovación del parque automotor nacional.
Sin embargo, su alineación con las tendencias internacionales es clara: electrificación masiva, conectividad total, diseño sostenible y digitalización de la experiencia del usuario.

En palabras de los organizadores, esta edición quiere posicionar a Colombia como “un hub latinoamericano de innovación automotriz”. Las alianzas con marcas chinas, europeas y estadounidenses reflejan que el país ya no es solo consumidor, sino un destino estratégico para ensamblaje, distribución y servicios de movilidad inteligente.

El impacto económico del evento es significativo. Según Fenalco, el Salón del Automóvil genera más de 30.000 millones de pesos en transacciones directas e indirectas durante su desarrollo. Los bancos y aseguradoras presentes ofrecen líneas de crédito especiales, planes de leasing verde y bonos de renovación para quienes cambien vehículos de combustión por híbridos o eléctricos.

La feria, además, funciona como termómetro del sector. En 2024, Colombia cerró con una caída del 5 % en ventas de vehículos nuevos, pero 2025 muestra una recuperación sostenida del 7 %, impulsada precisamente por los segmentos eléctricos y SUV compactos.
Los expositores destacan que el público ya no busca solo potencia o estética: el interés principal está en el consumo energético, la autonomía y el costo de mantenimiento. Este cambio de mentalidad, visible tanto en compradores jóvenes como en empresas, está empujando al país hacia una transición que parecía lejana hace apenas cinco años.

Salón Internacional del automóvil

El visitante del Salón 2025 no llega solo a mirar autos. Quiere vivir una experiencia. Por eso, los organizadores han diseñado un recorrido con 23 pabellones temáticos, zonas de test drive y simuladores, espacios para aprender sobre carga doméstica y charlas con expertos en transición energética.
Cada marca ha comprendido que el diseño ya no es solo estética, sino lenguaje emocional y ambiental.

En esta edición, los stands integran materiales reciclables, iluminación LED de bajo consumo y superficies interactivas. Marcas como Renault, Toyota y BYD presentan nuevos modelos híbridos enchufables adaptados al mercado colombiano, con un enfoque en eficiencia y conectividad.
El discurso publicitario cede espacio al educativo: los visitantes aprenden cómo instalar un punto de carga, cómo calcular la autonomía real y qué incentivos existen para adquirir autos eléctricos.

El diseño y la ingeniería ahora dialogan directamente con la sostenibilidad. Ese equilibrio entre funcionalidad y conciencia ecológica es lo que marca la pauta tanto en Bogotá como en los grandes salones internacionales.

 

El auge eléctrico trae consigo una serie de preguntas que el evento no puede ignorar. Colombia todavía enfrenta una red de carga limitada, con poco más de 2.000 puntos registrados en todo el país. A eso se suman los costos iniciales de los vehículos eléctricos, que aún superan en un 20 o 30 % a los modelos de combustión.

Sin embargo, el gobierno ha comenzado a ofrecer incentivos tributarios, exenciones de pico y placa, y descuentos en peajes para propietarios de autos eléctricos. Estas políticas, sumadas a la presión de las nuevas marcas, podrían acelerar la transición.

Los expertos coinciden en que el verdadero desafío no es tecnológico, sino cultural y de infraestructura: lograr que los consumidores confíen en la autonomía, que los municipios adapten sus redes eléctricas y que el sistema financiero apoye la adquisición con tasas competitivas.

El Salón 2025 no es ajeno a esas discusiones: varios paneles incluirán debates sobre movilidad urbana, carga inteligente y producción sostenible, temas que ya dominan las conversaciones en los eventos de Frankfurt, Shanghái y Los Ángeles.

ElPerito.com

El Salón Internacional del Automóvil 2025 confirma que la movilidad del siglo XXI no gira únicamente en torno a la innovación técnica, sino a la capacidad de responder a los desafíos sociales, ambientales y culturales de su época.
Desde el debut de Tesla hasta el protagonismo de nuevas marcas eléctricas chinas, la feria se convierte en una radiografía de hacia dónde se dirige la industria.

En el plano global, comparte el mismo espíritu que Ginebra o Múnich: ser un laboratorio del futuro. En el plano nacional, es el escenario donde Colombia demuestra que puede adaptarse, competir y proyectarse más allá de sus fronteras.

El automóvil deja de ser un objeto de lujo para convertirse en un símbolo de transformación. Y esa, quizás, sea la mayor lección del Salón 2025: entender que el motor del cambio ya no está bajo el capó, sino en la manera en que el mundo decide avanzar hacia adelante.