Conoce a Tsunami, el rescatista de cuatro patas en la misión Venezuela

Las labores de búsqueda tras el terremoto en Venezuela volvieron a destacar el papel de los perros especializados en rescate. Entre ellos está Tsunami, un border collie cuya historia ha llamado la atención dentro y fuera del país.

Conozca la historia de Tsunami, el border collie que pasó del abandono a integrar un equipo de rescate y hoy ayuda a localizar sobrevivientes en Venezuela. Foto: IG, ksar_ecid_oficial

Entre los equipos que trabajan para encontrar sobrevivientes tras el terremoto está Tsunami. Se trata de un border collie de 9 años que hace parte del Centro de Formación de Equipos Caninos de Intervención en Desastres (K-SAR ECID) y que participa junto a rescatistas especializados en la búsqueda de personas atrapadas bajo los escombros.

Durante las primeras horas de la emergencia, Tsunami ayudó a localizar a un adulto mayor que permanecía atrapado en las Residencias Rita, en la parroquia San Bernardino de Caracas. Gracias a la señal que dio el perro, los equipos concentraron las labores de remoción en ese punto y lograron rescatar con vida al hombre. En esta nota te contamos su historia.

¿Quién es Tsunami, el perro rescatista?

Tsunami forma parte del Centro de Formación de Equipos Caninos de Intervención en Desastres (K-SAR ECID), una organización dedicada a preparar binomios especializados para intervenir en operaciones de búsqueda y rescate. Junto a su guía, el rescatista venezolano Jorge Beens, ha participado en distintas misiones donde su principal tarea es localizar personas atrapadas en estructuras colapsadas.

Y en esta misión de Venezuela, mientras los equipos de emergencia recorrían edificios destruidos en busca de sobrevivientes, Tsunami inspeccionó con su olfato varias zonas hasta detenerse en un punto específico de las Residencias Rita. Ahí encontró a una persona bajo los escombros, lo que permitió que los rescatistas lograran sacar con vida a un adulto mayor.

¿Cómo fue la vida de Tsunami antes de convertirse en perro de rescate?

Tsunami fue un perrito que atravesó una etapa marcada por el abandono y el maltrato. Cuando fue rescatado, su estado requería cuidados y un proceso de recuperación que le permitiera volver a confiar en las personas. Ese fue el inicio de una historia que terminaría llevándolo a formar parte de uno de los equipos de rescate más reconocidos de Venezuela.

El proceso incluyó ejercicios para fortalecer su capacidad de localizar personas mediante el olfato, desplazarse sobre estructuras inestables y responder de forma coordinada junto a su guía durante cada operación. Ese trabajo tomó años y permitió que Tsunami adquiriera la experiencia necesaria para actuar en situaciones de emergencia. Con el tiempo, dejó atrás la realidad que había vivido durante sus primeros años y pasó a formar parte de un equipo que lo cuida y lo ama.

¿En qué otras emergencias ha participado Tsunami?

Una de esas misiones fue en Turquía, después de los terremotos registrados en 2023. Allí ayudó a los equipos que colaboraron en la localización de personas atrapadas entre edificios colapsados, una de las operaciones de rescate más grandes de los últimos años.

También en las emergencias ocurridas en Las Tejerías y El Castaño, en el estado Aragua, donde los deslizamientos de tierra obligaron a desplegar equipos especializados para buscar sobrevivientes en zonas de difícil acceso. Aunque no existe un registro oficial sobre cuántas personas han sido localizadas gracias a su trabajo distintos medios venezolanos hablan de su participación en varias operaciones de búsqueda durante los últimos años.

Tsunami perro rescatista
Foto: IG, ksar_ecid_oficial

Los perros, los salvavidas en las operaciones de rescate

Cada vez que ocurre un terremoto, un deslizamiento de tierra o el colapso de un edificio, los primeros equipos de rescate trabajan contra el tiempo para encontrar personas con vida. En esas primeras horas, los perros especializados siguen siendo uno de los recursos más importantes dentro de las operaciones de búsqueda.

Gracias a su olfato, pueden detectar rastros humanos en lugares donde el acceso resulta muy complicado para los rescatistas. Esa capacidad les permite recorrer zonas cubiertas por concreto mientras señalan los puntos donde podría haber sobrevivientes.