Si bien Adrián Díaz —el popular astrólogo venezolano mejor conocido como Didi Daze en el universo digital— siempre se sintió “brujita” (jugando a hacer pociones mágicas con sus amigos con cualquier cosa nasty que se encontrara), su verdadero camino hacia las estrellas comenzó a los siete años, cuando se topó con un librito —el mismo que abraza durante esta entrevista— sobre Acuario, su signo zodiacal. La idea de que existiera un libro que pudiera hablar sobre él lo fascinaba. En ese momento se adentró en sus páginas sin saber que sería el primer capítulo de toda una vida guiada por las estrellas.
Por Luis Téllez
NOT YOUR TYPICAL ASTROLOGIST
A partir de los 18 años, después de haber estudiado música y audiovisuales en un conservatorio, su lado místico se encendió para jamás volver a apagarse. Se dispuso a profesionalizarse en distintas vertientes de la astrología: desde el enfoque helenístico y médico tradicional hasta la astrología horaria. Desde hace poco más de diez años ha dedicado su vida a guiar y acompañar a clientes de todo el mundo a entenderse desde la perspectiva cósmica.
¡Pero ojo! Hablar de Didi no es hablar de la típica figura del astrólogo, esa que aparecía esporádicamente en televisión enumerando lo que deparaba a cada signo. No, no, no. Hoy su rol —y el de muchos más— va mucho más allá: «Sí, siento que ha cambiado, pero no creo que se pueda reducir la imagen del astrólogo a una sola forma. Yo creo que esa es la belleza de esto: que es muy adaptable a la visión de la persona. Yo lo veo como una herramienta y como un arte. Para mí no está muy desconectada de la predicción porque esa es la base de la práctica astrológica, pero sí creo que hoy cumple una función más de autoayuda, de conocimiento y de orientación, más que de determinismo».
Para quienes lo siguen activamente en redes sociales, saben que @dididaze ha creado una forma muy característica de comunicar lo que lee entre las estrellas. Con su peculiar lenguaje, divertido sin culpas, acompañado de caricaturas que se han vuelto su sello personal, guía a sus seguidores a través de su propia praxis moldeada: «La astrología que me gusta comunicar es una que he ido refinando con el tiempo, basada en diferentes ramas que he estudiado y en mi propia visión de cómo percibo la vida y las cosas que me interesan. […] Desde la astrología natal, resueno con el enfoque helenístico porque me ayuda a tener técnicas para predecir sucesos en la vida de las personas, pero eso también lo mezclo con algo más personal: una astrología más evolutiva, enfocada en el alma. Cuando leo la carta natal, lo enfoco así. Pero la astrología horaria es mi sesión favorita de hacer, yo le digo quickie cósmico porque son directas, rápidas y específicas».
UNA MANO AMIGA
Hoy vivimos un boom espiritual: astrología, manifestación, energía… Para muchos, especialmente las generaciones más jóvenes, pareciera haberse convertido en una especie de “nueva religión” en la que sus fieles se asumen como cocreadores de su propio destino. Pero Didi ve la astrología como un instrumento de vida disponible para todos y que no interfiere con contextos ni creencias específicas: «La astrología para mí es más adaptable. Por eso no la veo como una religión, sino como una herramienta o un arte. Tú la puedes aplicar a lo que quieras. Hay astrología médica, psicológica, evolutiva… hasta para predecir el clima. Entonces, se puede apegar a cualquier creencia ya existente. Hay católicos que son astrólogos, hay judíos que son astrólogos, entonces no suplanta la religión. Tener una herramienta que ayuda a las personas a conectar consigo mismas y a sentir que pueden conseguir orientación, me parece que tiene un valor que hoy estamos aprovechando porque, evidentemente, nuestro panorama político, social y universal es muy distinto y tener una herramienta que no se amarra a ninguna creencia, sino a uno mismo, te permite explorar parte de ti que una religión quizás no podría ayudarte a explorar sin formar parte de otras creencias. Entonces es más como un lienzo en blanco».
LOS HOMBRES TAMBIÉN VOLTEAN A VER EL CIELO
A pesar de ser una práctica cada vez más popular entre los jóvenes, aún es evidente el contraste en cómo la navegan las personas según su género: «Siento que la astrología suele ser algo más femenino porque las mujeres frecuentemente —ojo, son tendencias, no hay nada absoluto— la enfocan más hacia el entendimiento interno. Sin embargo, sí creo que en los últimos años los hombres se están abriendo más a valorar la astrología. Más allá de si es una ciencia o no, si es comprobable o no, tiene un valor. Y he visto —por lo menos en mi clientela— que hay muchos hombres que comienzan a adentrarse para entenderse mejor: a ellos mismos, su trabajo y su carrera. […] Me parece que se podría explotar más, y esto es una invitación a los hombres a que exploren su astrología también».
Por supuesto, los escépticos son el pan de cada día: «Creo que si realmente tuvieran una experiencia donde no enfrentaran la astrología como una pseudociencia y no buscaran explicaciones, sino entendieran que tiene un valor más meditativo, más de storytelling, podrían abrirse a experimentarla realmente». Parte de la razón por la que muchas personas se mantienen escépticas es porque tienen una idea muy errónea de lo que es y su práctica está muy diluida: «Criticar la validez de algo que no han estudiado ni experimentado de manera profesional es un poco, incluso diría, que va en contra de la ciencia. ¿Cómo vas a confirmar si algo es verdadero o falso si no has tenido una verdadera experiencia con ella? Es ambiguo criticar algo que no conoces realmente. Simplemente estás criticando la idea que tienes de algo que desconoces».
CONECTANDO CON QUIEN NACIMOS SER
Uno de los grandes misconceptions que aún se arraigan en la práctica es pensar que todo está escrito para ti y que tienes que reducirte a identificaciones para esconderte en estereotipos: «La astrología es un reflejo de quién eres, para bien y para mal. Creo que la gente se reduce y culpa a los tránsitos o a su carta natal para justificar comportamientos, cuando realmente la carta te refleja esos comportamientos para que tú los cambies. Pero el poder no está en los planetas, sino en las decisiones que uno tome».
A la fecha, Adrián ha trabajado con miles de clientes ayudándolos a encontrar su luz y a vivir en sincronía con su huella cósmica y lo que él describe como su soul purpose: «Uno nace en un lugar y un momento determinados porque es cuando simbólicamente el cielo se “arregla” para reflejar quién eres y quién viniste a ser. Entonces, al conocer tu carta natal comprendes quién eres; y al saber quién eres, reconoces tus fortalezas y debilidades. Y al entender eso tienes el poder para hacer los cambios más poderosos en tu vida.
Para mí, vivir con tu soul purpose es conocerte a ti mismo, comprender tu carta natal, distinguir no solo tus fortalezas y debilidades, sino también en qué momento de tu vida estás, qué oportunidades están abiertas o cuáles tienes que seguir madurando. Básicamente es una guía para reconocer tu timeline: saber cómo actuar y qué buscar. Es como un instrumento de meditación que te ayuda a ponerte en contexto con tu vida».
¿Qué ha aprendido Didi Daze de la naturaleza humana a lo largo de la última década? Que cada cabeza es un mundo, por muy cliché que suene: «Cada quien vive una realidad personal, tiene un sistema de creencias y experiencias que determina quién es como individuo, y eso me hace honrar que cada persona es un universo completamente único. También me he dado cuenta de la importancia de entendernos psicológicamente. Mientras que la astrología no es psicología, hablando y escuchando muchas historias me doy cuenta de lo importante que es trabajar nuestra salud mental con cualquier herramienta que sea valiosa. Me he dado cuenta de cómo nuestra mente puede jugarnos en contra y de cómo afrontar la mente y el subconsciente es lo que realmente puede cambiar tu vida y tu destino».
Recordando a ese pequeño Adrián que vivía para hacer pociones mágicas, recomienda a quienes apenas empiezan —y también a quienes ya tienen camino recorrido— dos simples pero efectivos rituales para aplicar cotidianamente: «La belleza de los rituales es que son muy únicos, muy basados en tu intuición y en tu momento. Pero creo que todos podríamos beneficiarnos de aprender a hacernos limpiezas energéticas más profundas. Hay una tan sencilla como que, cada vez que te tomes una ducha, visualices cómo el agua te limpia. O también, cada vez que despiertes, agradecer al universo, a Dios, al creador por un nuevo día. Ese puede ser un ritual tan básico y sencillo de mantener como también puedes lanzarte a rituales de astrología mágica: hacer una poción de Venus a la hora y el minuto exacto en que se forma un ángulo perfecto y se alinean los planetas, literalmente, para poder crear una poción».
Quickie de astrología con Didi Daze
«Básicamente la astrología —como práctica— se divide en cuatro vertientes:
- Astrología mundana: cómo los planetas reflejan lo que está pasando en una sociedad, en un gobierno, en un país y a una escala más grande.
- Astrología natal: cómo afecta al individuo; esa es la carta natal.
- Astrología electiva: escoger la mejor fecha para iniciar algún proyecto, mandar un mensaje o lo que quieras.
Astrología horaria: ¡Una de mis favoritas! Básicamente es un tarot en el cielo. Con ella puedes preguntar lo que quieras: si te van a dar un trabajo, si te montan cachos, si vas a conocer a alguien pronto o dónde está un objeto que perdiste».
